lunes, 1 de septiembre de 2008
Por fin... ¿volveré?
domingo, 31 de agosto de 2008
Benedicto XVI: Angelus dominical (31 de agosto): la espiritualidad de la Cruz
Intervención con motivo del Ángelus
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 31 agosto 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención que pronunció Benedicto XVI este domingo a mediodía al presidir la oración mariana del Ángelus desde el balcón del patio del palacio apostólico de Castel Gandolfo.
* * *
Queridos hermanos y hermanas:
También hoy, en el Evangelio, aparece en primer plano el apóstol Pedro. Pero, si bien el domingo pasado le admiramos por su fe franca en Jesús, a quien proclamó Mesías e Hijo de Dios, esta vez, en el episodio sucesivo, muestra una fe todavía inmadura y demasiado ligada a la "mentalidad de este mundo" (Cf. Romanos 12, 2). De hecho, cuando Jesús comienza a hablar abiertamente del destino que le espera en Jerusalén, es decir, que tendrá que sufrir mucho y ser asesinado para después resucitar, Pedro protesta diciendo: "¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!" (Mateo 16,22). Es evidente que el Maestro y el discípulo siguen dos maneras opuestas de pensar. Pedro, según una lógica humana, está convencido de que Dios no permitiría nunca a su Hijo terminar su misión muriendo en la cruz. Jesús, por el contrario, sabe que el Padre, a causa de su inmenso amor por los hombres, le ha enviado para dar la vida por ellos y que, si esto implica la pasión y la cruz, es justo que suceda así. Por otra parte, él sabe también que la última palabra será la resurrección. La protesta de Pedro, a pesar de que fue pronunciada con buena fe y por amor sincero al Maestro, a Jesús le suena como una tentación, una invitación a salvarse a sí mismo, mientras que sólo si pierde su vida la recibirá nueva y eterna por todos nosotros.
Si para salvarnos el Hijo de Dios tuvo que sufrir y morir crucificado, no es ni mucho menos un designio cruel del Padre celestial. La causa es la gravedad de la enfermedad de la que tenía que curarnos: un mal tan serio y mortal que exige toda su sangre. De hecho, con su muerte y resurrección, Jesús ha derrotado al pecado y a la muerte, restableciendo el señorío de Dios. Pero la lucha no ha terminado: el mal existe y resiste en toda generación, también en nuestros días. ¿Acaso los horrores de la guerra, la violencia contra los inocentes, la miseria y la injusticia que se abaten contra los débiles, no son la oposición del mal al reino de Dios? Y, ¿cómo responder a tanta malicia si no es con la fuerza desarmada del amor que vence al odio, de la vida que no tiene miedo de la muerte? Es la misma fuerza misteriosa que utilizó Jesús, a costa de ser incomprendido y abandonado de muchos de los suyos.
Queridos hermanos y hermanas: para llevar a pleno cumplimiento la obra de salvación, el Redentor sigue asociando a sí y a su misión a hombres y mujeres dispuestos a tomar la cruz y a seguirle. Como le sucedió a Cristo, también para los cristianos cargar con la cruz no es algo opcional, sino una misión que hay que abrazar por amor. En nuestro mundo actual, en el que parecen dominar las fuerzas que dividen y destruyen, Cristo no deja de proponer a todos su invitación clara: quien quiere ser mi discípulo, reniegue de su egoísmo y lleve conmigo la cruz. Invoquemos la ayuda de la Virgen santa, quien siguió a Jesús por el camino de la cruz en primer lugar y hasta el final. Que ella nos ayude a seguir con decisión al Señor para experimentar ya desde ahora, a pesar de la prueba, la gloria de la resurrección.
[Tras rezar el Ángelus, el Papa pronunció este mensaje en italiano:]
En estas últimas semanas se ha registrado un aumento de casos de inmigración irregular de África. En ocasiones, la travesía del Mediterráneo hacia el continente europeo, visto como una meta de esperanza para huir de situaciones adversas y con frecuencia insoportables, se transforma en tragedia; la que tuvo lugar hace unos días parece haber superado a las precedentes por el elevado número de víctimas. La inmigración es un fenómeno presente desde los albores de la historia de la humanidad, que desde siempre ha caracterizado las relaciones entre los pueblos y naciones. Ahora bien, el hecho de que en nuestros días se haya convertido en una emergencia nos interpela y, exigiendo nuestra solidaridad, impone al mismo tiempo respuestas políticas eficaces.
Sé que muchas instituciones regionales, nacionales e internacionales se están ocupando de la cuestión de la inmigración irregular: las aplaudo y las aliento para que sigan realizando su meritoria labor con sentido de responsabilidad y espíritu humanitario. Sentido de responsabilidad también tienen que mostrar los países de origen, no sólo porque se trata de sus conciudadanos, sino también para eliminar las causas de la inmigración irregular, así como para eliminar, en su raíz, todas las formas de criminalidad ligadas.
Por su parte, los países europeos y los que son meta de inmigración están llamados entre otras cosas a desarrollar en común acuerdo iniciativas y estructuras cada vez más adecuadas a las necesidades de los inmigrantes irregulares.
Estos últimos, además, deben ser sensibilizados en el valor de la propia vida, que representa un bien único, siempre precioso, que se debe tutelar ante los graves riesgos a los que se exponen al buscar mejorar sus condiciones de vida, y en el deber de legalidad que es una obligación para todos.
Como padre común, siento el profundo deber de llamar la atención de todos sobre este problema y de pedir la generosa colaboración de personas e instituciones para afrontarlo y encontrar caminos de solución. ¡Que el Señor nos acompañe y haga fecundos nuestros esfuerzos!
[A continuación, el Papa saludó en varios idiomas a los peregrinos. En español, dijo:]
Saludo cordialmente a los fieles de lengua española, en particular a los Pastores y fieles de la querida Nación cubana, que ayer inauguraron solemnemente el Trienio preparatorio de la celebración de los cuatrocientos años del hallazgo y la presencia de la venerada imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. A todos los amados hijos e hijas de la Iglesia que vive en ese noble País los encomiendo fervientemente en mi plegaria, para que, a ejemplo de María Santísima, y ayudados por su maternal intercesión, tengan una fe rica en obras de misericordia y amor. Los invito asimismo a acoger cotidianamente en su corazón la Palabra de Dios, a meditarla y llevarla a la práctica con valentía y esperanza para que, como auténticos hijos de Dios Padre, discípulos fieles de Cristo y, con la fuerza del Espíritu Santo, sean misioneros del Evangelio en cualquier circunstancia de la vida. Reciban a la Virgen en sus casas, permanezcan con Ella en oración y encuentren su dicha en hacer lo que su Hijo Jesús les diga. En este hermoso camino los acompaña el afecto y la cercanía espiritual del Papa. Que Dios bendiga a Cuba y a todos los cubanos.
[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina
© Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]
viernes, 15 de agosto de 2008
Carta del Prelado del Opus Dei a sus fieles (agosto)
miércoles, 13 de agosto de 2008
Noticias sobre la Iglesia chavista en Venezuela
España Liberal (Enviado por: Comunicaciones) , 13/08/08, 06:58 h
Iglesia Anglicana Latino-Americana, agradece públicamente a Venezuela y a los cristianos residentes en Estado Zulia [Maracaibo, Ojeda, Cabimas y Santa Bárbara], con motivo de la consagración de los obispos de la Iglesia Católica Reformada de Venezuela Rito Anglicano.
En nombre de La Iglesia Anglicana Latino-Americana [The Latin-American Anglican Church], de la Iglesia Anglicana Conservativa de Norte America [The Conservative Anglican Church of North America], y de la Comunión Anglicana Ortodoxa Mundial [The Orthodox Anglican Communion], quiero en el día de hoy Domingo 10 de Agosto del Año de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo 2008, como homenaje a la memoria y fiesta del Diácono y Martir San Lorenzo, quien entregó muy joven la vida al servicio de los mas pobres, abandonados y marginados de su época (Año 284 Era cristiana), y quien fue torturado, masacrado y asesinado, por el imperio romano, sobre una parrila caliente arriba de una hoguera de fuego prendido, agradecer al pueblo del Estado del Zulia, República Bolivariana de Venezuela y en especial a quienes residen en Maracaibo, Ciudad Ojeda, Cabimas y Santa Bárbara, cada una de las atenciones recibidas, por este humilde siervo de Dios, en compañia de nuestros hermanos el Arzobispo Alfred Dale Climie de USA y el Obispo Jorge Pérez-Benitez de México, entre el 25 de Junio, 2008 y el 3 de Julio del presente año, con motivo de nuestra visita misionera a tierras venezolanas y resaltando la importancia de la Consagración Episcopal de los tres primeros obispos de la Iglesia Católica Reformada de Venezuela Rito Anglicano, asumiento la responsabilidad histórica cristiana, Monseñor Enrique José Albornoz-Cano, Monseñor Jon Jen Siu-García, Monseñor Alexis José Bertis-Vargas y el Obispo Electo Monseñor Simón José Alvarado Espina.
A las esposas y familiares de los obispos, Presbíteros, Diáconos con sus familias, fieles, líderes espirituales, cívicos, sociales y a cada uno de los venezolanos: Muchas gracias por la fuerte acogida. No tenemos como pagar tanta bondad y generosidad. Nosotros oraremos permanentemente por el devenir histórico de Venezuela y de America Latina y seguimos fuertes en el Dios de la historia y de la vida, trabajando por el engrandecimiento espiritual y material de todos los hombres del mundo en especial "optando por lo pobres", para que la igualdad, equilibrio, dignidad y bienestar de todos los hijos e hijas de Dios, alcancen dentro de un proyecto social justo y equitativo la paz hasta construir la "ciudad del amor", en todos los pueblos de America y del mundo conocido.
Aunque fue muy corta la estadía y el tiempo no alcanzó para visitar otros territorios de la nación bolivariana, he solicitado a la Organización Bolivariana de Naciones Unidas de Yaracuy, en cabeza de Alejandra Villegas y de cada uno de sus representantes, hacer un esfuerzo para que este hijo de Dios, haga de nuevo presencia en Venezuela y de esa manera, podamos extender el reino de Dios y su justicia, trabajando la opción por los pobres en forma mancomunada y respetando en libertad, a aquellos latinoamericanos y latinoamericanas, que por situaciones que entendemos, han retirado la fe y la creencia en Dios y sobre todo en sus falsos representantes. Antes de mover mi residencia con la ayuda de Dios a la República de Argentina, deseo volver a Venezuela y esta vez aunque no para quedarme, sí para lograr resultados mas fructíferos de solidaridad, entrelazando nuestras manos y fuerza, como hermanos de un mismo territorio, que debe con estrategias de inversión social, lograr la paz y el bienestar de todos y de todas las personas y familias sin distinción. Que no haya un pobre en el mundo y que todos gocemos de las delicias que fueron creadas con justicia y equidad desde la igualdad.
Saludos y bendiciones desde la ciudad de London, Provincia de Ontario, en Canadá,
+ LeonardoPrimado de IAL.obispoleo7@cacna.org
The Most Rev. + Leonardo Marin-SaavedraArzobispo Primado de IAL202-136 Albert StreetLondon, Ontario, N6A 1M2Canadá Phone: + 1 (519) 615-1231
domingo, 6 de julio de 2008
Declaraciones del Cardenal Urosa (Arzobispo de Caracas) sobre la 'iglesia católica reformada'
OFICINA DE INFORMACIÓN ARZOBISPADO DE CARACAS
Declaraciones del Cardenal Urosa
sobre la nueva supuesta 'iglesia católica reformada'
Con respecto a la creación de una supuesta Iglesia nueva que abusivamente se quiere llamar 'Católica Reformada' permítanme expresar aquí mi rechazo a la participación de cualquier católico, y mucho más, de cualquier sacerdote, en esa supuesta nueva 'iglesia católica reformada'.
Jesucristo Nuestro Señor es el único fundador de la Iglesia de Dios, la cual subsiste en la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, es decir, unida en torno al Obispo de Roma, que es el Papa.
Esta nueva agrupación es un grupo heterogéneo formado por disidentes de varias iglesias históricas: hay luteranos, y de otras confesiones cristianas, así como algunos católicos.
Por parte de los fieles católicos, adherirse a esa nueva agrupación disidente es una acción cismática, es decir, de ruptura de la unidad eclesial, que está penada con la excomunión. En el caso de sacerdotes que pretendan presentarse como obispos cristianos a raíz de una inválida ordenación, es una acción vacía e ineficaz, pero agravante del gravísimo pecado de cisma y de escándalo para los fieles.
Especialmente, manifiesto mi rechazo a la vacía e ineficaz pretensión de que alguien ordenado por supuestos obispos anglicanos que tampoco están en comunión con la Iglesia Anglicana, pueda ser llamado o considerado como 'obispo.'
Por otra parte, la aparente finalidad política de esta asociación la desvirtúa como expresión auténtica de la fe cristiana. La auténtica Iglesia de Jesucristo tiene como fin llevar el anuncio y los dones de Cristo al mundo entero, independientemente del asunto político y de la afiliación partidista de los fieles
sábado, 5 de julio de 2008
Para casarse crean su propia secta: historias de la "Iglesia reformada"
Les dejo la pàgina web de dicha secta (aquì) para que podamos hablar un poco de ella, no mucho porque a esta gente mientras menos publicidad mejor.
