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martes, 11 de agosto de 2009

Felicitaciones a los nuevos hermanos jesuitas en México

Nos hacemos solidarios con las palabras del gran amigo Ululatus; y rezamos diariamente por sus hermanos, que son también nuestros.


Rodrigo Espinosa, SJ

Emilio González S., SJ

Juan Pablo Gil, SJ

Santiago Morell, SJ

Emanuel Michel, SJ

Joel Arellano, SJ

Seis hombres de una pieza. Seis íntegros seguidores de Jesús. Seis jóvenes que dejaron atrás una visión distorsionada del mundo y escogieron mirar la realidad con los anteojos de los empobrecidos. Seis cristianos que han decidido servir a la Iglesia, pueblo y jerarquía, luz y obscuridad, humana y divina, actual y eterna.

Yo creo que el problema con el mundo actual, con los jóvenes, y con esta ética light de vivir y dejar vivir es su inconsistencia, pereza y cobardía: nadie hace nada para no tener que responsabilizarse de nada y tomar decisiones difíciles. La ética real es dejarse matar por los principios. No es coincidencia que sea Sócrates el padre de la ética o que Jesús de Nazaret y los mártires cristianos sean ejemplos de integridad, fidelidad y valor.

¡Es, simple y llanamente, conocer a seis hombres de hoy que han decidido, si hace falta, dejarse matar en la lucha por la fe y la justicia, la caridad y la verdad! ¡Eso es coraje y valentía, es entregarlo todo!

G. G. Jolly

jueves, 11 de junio de 2009

¿Se puede recristianizar nuestra cultura actual y cambiar la cultura de muerte que domina en Venezuela?

El jesuita Matteo Ricci, que nació en Macerata el 6 de octubre de 1552, dotado de profunda fe y de extraordinario ingenio cultural y científico, dedicó muchos años de su vida a tejer un provechoso diálogo entre Occidente y Oriente, realizando al mismo tiempo una acción eficaz de arraigo del Evangelio en la cultura del gran pueblo de China. Su ejemplo sigue siendo también hoy un modelo de encuentro beneficioso entre la civilización europea y la china.

(…) Además, lo que ha hecho original y -podríamos decir- profético su apostolado, fue seguramente la profunda simpatía que sentía por los chinos, por su historia, por sus culturas y tradiciones religiosas. Baste recordar su Tratado sobre la amistad (De amicitia Jiaoyoulun), que obtuvo gran éxito desde su primera edición en Nankín en 1595. Este paisano vuestro, modelo de diálogo y de respeto por las creencias de los demás, hizo de la amistad el estilo de su apostolado durante los veintiocho años que permaneció en China. La amistad que ofrecía era correspondida por las poblaciones locales precisamente gracias al clima de respeto y estima que trataba de cultivar, preocupándose por conocer cada vez mejor las tradiciones de la China de ese tiempo.

(Benedicto XVI, Mensaje sobre el gran evangelizador de China, Matteo Ricci; IV centenario de su muerte, 06-V-2009).

Recuerdo cuando leí sobre Matteo Ricci, me impresionó sus grandes esfuerzos por evangelizar respetando la cultura china; porque evangelizar no es occidentalizar, como creen algunos, sino que es descubrir todo lo bueno y cristiano que ya hay en cada cultura. Creo firmemente que en nuestra cultura actual podemos inculturar el cristianismo de nuevo, aunque no será fácil. ¿Cómo se descubre en las costumbres de un malandro (delincuente) lo bueno? Sólo en su humanidad, y posiblemente en la educación y algo de cariño que recibió en su vida. ¿Cómo cristianizar y por tanto transformar, este odio político que se ha hecho lo normal en Venezuela?.

lunes, 29 de septiembre de 2008

17ª ASAMBLEA DE SUPERIORES MAYORES JESUITAS DE AMÉRICA LATINA

MENSAJE FINAL DE LA 17ª ASAMBLEA
DE SUPERIORES MAYORES DE AMÉRICA LATINA


“actuar como un cuerpo universal con una misión universal”
(CG35, d.2, n.20)

A todos nuestros compañeros jesuitas y amigos:

Con nuestro cordial saludo queremos manifestarles que, desde el martes 23 al sábado 27 de septiembre, nos hemos reunido en la casa de retiros “Laura Vicuña”, en Manaus (Brasil), para celebrar la 17ª Asamblea de la CPAL.

En esta ocasión, la presencia del P. General, Adolfo Nicolás, animó nuestros trabajos y nos ayudó a mirar la agenda de la Asamblea desde su comprensión de la CG 35. El contacto cercano y fraterno con él en todo momento, como sus intervenciones, dieron a esta Asamblea una riqueza humana, espiritual y apostólica particular.

Como en otras asambleas, tuvimos la presencia del P. Marcos Recolons, asistente del P. General para América Latina Meridional. El P. Valentín Menéndez, asistente para América Latina Septentrional, no estuvo presente por estar a punto de entregar su misión. Al permanecer en Roma ha sido nombrado Vicario hasta el regreso del P. General. El P. Gabriel Ignacio Rodríguez, quien está próximo a entregar su cargo de Provincial (COL), también participó en la reunión. Por primera vez, contamos con la presencia de los PP. Peter Mc Isaac, superior regional de Jamaica y Christopher Llanos, su socio; del P. Dermot Preston, superior regional de Guyana. Así mismo, estuvieron presentes los PP. Daniel Leblond, provincial del Canadá Francés, Miller Lamothe, su delegado de Formación en Haití, y Malcolm Rodrigues de la región de Guyana , que ya han participado en otras asambleas. Por dificultades para obtener su visa de ingreso al Brasil, no pudo acompañarnos el P. Jorge Ambert (PRI).

La Asamblea contó con la presencia de 6 nuevos provinciales: Carlos Morfín (MEX), Eugenio Valenzuela (CHL), Fernando Polanco (ANT), Jesús M. Sariego (CAM), René Cardozo (BOL) y Francisco José de Roux (COL).

Fueron tres los grandes objetivos de la 17ª asamblea: primero, intercambiar información sobre cómo se viene realizando la “recepción” de la CG 35 y sobre las eventuales tareas que se pueden adelantar a este propósito; segundo, la elaboración de pautas que permitan formular un plan apostólico común que tenga en cuenta los desafíos de la región a la luz de la CG 35; y, tercero, avanzar en el discernimiento que la CPAL venía realizando desde hace varios años sobre los centros y casas interprovinciales de formación de América Latina para la etapa de Teología.

En cuanto a la recepción de la CG se constató que está siendo muy buena en cuanto que, más allá de la letra de los documentos, los Padres Congregados han logrado transmitir la gracia y la experiencia espiritual que vivieron allí. En todas las provincias se nota el deseo de participar del dinamismo que suscitó el Espíritu para la Compañía durante la Congregación. La “recepción” de la CG será posible si hay apertura al Espíritu allí ofrecido a la Compañía para renovarla en el impulso y en el fervor para la misión de modo que seamos “fuego capaz de encender otros fuegos”, como se dijera de San Alberto Hurtado.

En lo relacionado con la planificación apostólica para las provincias de América Latina, se establecieron pautas claras, sencillas e inspiradoras que permitirán al equipo central de la CPAL, con la debida asesoría técnica, ofrecer en la próxima Asamblea una propuesta de planificación que involucre a las Provincias y atienda a los retos apostólicos que enfrenta nuestra misión en el continente.

Punto decisivo de esta asamblea ha sido el discernimiento sobre cuántos y cuáles serían los centros y casas interprovinciales de formación en Teología. La experiencia vivida en la CG 35 y la voluntad, en todos, de tomar una decisión que potencie nuestros recursos y talentos para alcanzar mayor calidad en la formación académica y religiosa, fortalecieron la dinámica que guió el discernimiento. El intercambio sereno, la sinceridad de las intervenciones y la escucha mutua, fueron características en el proceso. Con la guía del P. Benjamín González Buelta, la Asamblea dio los pasos convenientes para madurar espiritualmente una decisión que no se presentaba fácil. A un primer tiempo dedicado a clarificar la información, le siguieron momentos de oración personal y espacios para compartir las mociones en torno a los puntos que debían definirse.

El discernimiento condujo a la elección de 3 centros: las Facultades Jesuitas de Filosofía y Teología, en Belo Horizonte, Brasil; la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Santiago de Chile y la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana de Bogotá, en Colombia. El presidente de la Conferencia, P. Ernesto Cavassa, en nombre de la Asamblea, entregó al P. General el resultado del discernimiento, quien examinará el tema con sus Consejeros en Roma, tomará una decisión al respecto y hará las consideraciones que juzgue oportunas. En caso de recibir la aprobación del P. General, iniciarán sus actividades en el 2010.

Además, la Asamblea estableció una “hoja de ruta” para definir aspectos claves en la implementació n adecuada de los centros y las casas interprovinciales de formación: el plan de formación que los orientará; los estatutos que permitirán su gobierno; el plan de colaboración con formadores y profesores por parte de las provincias; el modo de financiación; una propuesta de relación con los centros académicos escogidos, según sus vínculos con la Compañía y, un cronograma para ejecutar estas tareas y el inicio de los centros. De este modo, se ha dado un paso decisivo que abre una nueva etapa para la CPAL tomando una decisión que tendrá influencia significativa en la vida de las Provincias.

En el curso de la Asamblea, fueron elegidos miembros del Consejo de la CPAL los PP. Jesús M. Sariego (CAM) y Carlos Morfin (MEX) en sustitución de Juan Luis Orozco y de Gabriel Ignacio Rodriguez.

Nuestro agradecimiento sincero al Superior Mayor de la Región del Amazonas, el P. Roberto Jaramillo, y a los jesuitas del lugar que se esmeraron por acoger esta Asamblea generosamente y por atendernos hasta en los más mínimos detalles. Mención especial merece la presentación de su acción apostólica y de los arduos desafíos que enfrentan en esta extensa región. Un agradecimiento semejante es necesario manifestar a las Hermanas Salesianas, orientadoras de la casa de retiros que nos acogió y a sus colaboradoras, porque hicieron todo lo posible para que nos encontráramos a gusto y tuviéramos todas las condiciones necesarias para un buen trabajo.

Y, finalmente, bien vale la pena agradecer, también, a cuantos nos acompañaron con la oración a lo largo de estos días. Estamos convencidos de que esa unión espiritual nos ayudó a ponernos en sintonía con la voluntad de Dios Padre.

Manaus, Brasil, 27 de septiembre de 2008
Aniversario de la aprobación de la Fórmula de la Compañía en 1540

jueves, 5 de junio de 2008

La polémica está servida...Cardenal Martini pide reforma de la Iglesia

Copio la noticia tal cual, aunque es vieja.

Martini pide la reforma de la Iglesia

El influyente cardenal elogia a Lutero, defiende el debate sobre el celibato y la ordenación de mujeres y reclama una apertura del Vaticano en materia de sexo
JUAN G. BEDOYA - Madrid - 25/05/2008


"La Iglesia debe tener el valor de reformarse". Ésta es la idea fuerza del cardenal Carlo Maria Martini (Turín, 1927), uno de los grandes eclesiásticos contemporáneos. Con elogios al reformador protestante Martín Lutero, el cardenal le pide a la Iglesia católica "ideas" para discutir hasta la posibilidad de ordenar a viri probati (hombres casados, pero de probada fe), y a mujeres. También reclama una encíclica que termine con las prohibiciones de la Humanae Vitae, emitida por Pablo VI en 1968 con severas censuras en materia de sexo.

"Ha habido una época en la que soñé con una Iglesia en pobreza y humildad"

El cardenal Martini ha sido rector de la Universidad Gregoriana de Roma, arzobispo de la mayor diócesis del mundo (Milán) y papable. Es jesuita, publica libros, escribe en los periódicos y debate con intelectuales. En 1999 pidió ante el Sínodo de Obispos Europeos la convocatoria de un nuevo concilio para concluir las reformas aparcadas por el Vaticano II, celebrado en Roma entre 1962 y 1965. Ahora vuelve a la actualidad porque se publica en Alemania (por la editorial Herder) el libro Coloquios nocturnos en Jerusalén, a modo de testamento espiritual del gran pensador. Lo firma Georg Sporschill, también jesuita.

Sin tapujos, lo que reclama Martini a las autoridades del Vaticano es coraje para reformarse y cambios concretos, por ejemplo, en las políticas del sexo, un asunto que siempre desata los nervios y las iras en los papas desde que son solteros.

El celibato, sostiene Martini, debe ser una vocación porque "quizás no todos tienen el carisma". Espera, además, la autorización del preservativo. Y ni siquiera le asusta un debate sobre el sacerdocio negado a las mujeres porque "encomendar cada vez más parroquias a un párroco o importar sacerdotes del extranjero no es una solución". Le recuerda al Vaticano que en el Nuevo Testamento había diaconesas.

Son varios los periódicos europeos que ya se han hecho eco de la publicación de Coloquios nocturnos en Jerusalén, subrayando la exhortación del cardenal a no alejarse del Concilio Vaticano II y a no tener miedo de "confrontarse con los jóvenes".

Precisamente, sobre el sexo entre jóvenes, Martini pide no derrochar relaciones y emociones, aprendiendo a conservar lo mejor para la unión matrimonial. Y rompe los tabúes de Pablo VI, Juan Pablo II y el papa actual, Joseph Ratzinger. Dice: "Por desgracia, la encíclica Humanae Vitae ha tenido consecuencias negativas. Pablo VI evitó de forma consciente el problema a los padres conciliares. Quiso asumir la responsabilidad de decidir a propósito de los anticonceptivos. Esta soledad en la decisión no ha sido, a largo plazo, una premisa positiva para tratar los temas de la sexualidad y de la familia".

El cardenal pide una "nueva mirada" al asunto, cuarenta años después del concilio. Quien dirige la Iglesia hoy puede "indicar una vía mejor que la propuesta por la Humanae Vitae", sostiene.
Sobre la homosexualidad, el cardenal dice con sutileza: "Entre mis conocidos hay parejas homosexuales, hombres muy estimados y sociales. Nunca se me ha pedido, ni se me habría ocurrido, condenarlos" .

Martini aparece en el libro con toda su personalidad a cuestas, de una curiosidad intelectual sin límites. Hasta el punto de reconocer que cuando era obispo le preguntaba a Dios: "¿Por qué no nos ofreces mejores ideas? ¿Por qué no nos haces más fuertes en el amor y más valientes para afrontar los problemas actuales? ¿Por qué tenemos tan pocos curas?"

Hoy, retirado y enfermo -acaba de dejar Jerusalén, donde vivía dedicado a estudiar los textos sagrados, para ser atendido por médicos en Italia-, se limita a "pedir a Dios" que no le abandone.
Además del elogio a Lutero, el cardenal Martini desvela sus dudas de fe, recordando las que tuvo Teresa de Calcuta. También habla de los riesgos que un obispo tiene que asumir, en referencia a su viaje a una cárcel para hablar con militantes del grupo terrorista Brigadas Rojas. "Los escuché y rogué por ellos e incluso bauticé a dos gemelos hijos de padres terroristas, nacidos durante un juicio", relata.

"He tenido problemas con Dios", confiesa en un determinado momento. Fue porque no lograba entender "por qué hizo sufrir a su Hijo en la cruz". Añade: "Incluso cuando era obispo algunas veces no lograba mirar un crucifijo porque la duda me atormentaba" . Tampoco lograba aceptar la muerte. "¿No habría podido Dios ahorrársela a los hombres después de la de Cristo?" Después entendió. "Sin la muerte no podríamos entregarnos a Dios. Mantendríamos abiertas salidas de seguridad. Pero no. Hay que entregar la propia esperanza a Dios y creer en él".

Desde Jerusalén la vida se ve de otra manera, sobre todo las parafernalias de Roma. Martini lo cuenta así: "Ha habido una época en la que he soñado con una Iglesia en la pobreza y en la humildad, que no depende de las potencias de este mundo. Una Iglesia que da espacio a las personas que piensan más allá. Una Iglesia que transmite valor, en especial a quien se siente pequeño o pecador. Una Iglesia joven. Hoy ya no tengo esos sueños. Después de los 75 años he decidido rogar por la Iglesia".

Nunca más el 'error Galileo'

El cardenal Martini se empeñó siempre en establecer un terreno de discusión común entre laicos y católicos, afrontando también aquellos puntos en los que no hay consenso posible. Con esa intención abrió uno de los debates más sabrosos entre intelectuales contemporáneos, publicado en 1995 en Italia con el título In cosa crede qui non crede? (¿En qué creen los que no creen?). Se trataba de una serie de cartas cruzadas entre el cardenal y Umberto Eco, sobre temas como cuándo comienza la vida humana, el sacerdocio negado a la mujer, la ética, o cómo encontrar, el laico, la luz del bien. Un sector de la jerarquía católica asistió a la controversia con indisimulada incomodidad, pero una década después, el mismísimo cardenal Joseph Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI, afrontó un debate semejante con el filósofo alemán Jürgen Habermas sobre la relación entre fe y razón.

Lamentó en 1995 el cardenal Martini que su iglesia viviera sumida en "desolada resignación respecto al presente". También se sinceró ante Eco sobre el miedo a la ciencia y al futuro. Entonces lo hizo "con tesoros de sutileza", reconoció él mismo. Ponía por testigo la prudencia de Tomás de Aquino en semejantes compromisos, por miedo a Roma, que a punto estuvo de castigar a quien ahora es uno de sus guías más ilustres

El cardenal, ya jubilado -es decir, más libre que cuando ejercía responsabilidades jerárquicas-, se expresa en el nuevo libro con la sutileza que usó en el debate con Umberto Eco, pero pone sobre la mesa puntos de vista sorprendentes para sus pares, como el contror de la natalidad y los preservativos. Suenan también como trallazos sus elogios a Martín Lutero y el desafío a Roma para que emprenda con coraje algunas de las reformas que en su tiempo reclamó el fraile alemán.

En el trasfondo de sus manifestaciones de ahora, donde el cardenal aparece a veces angustiado - con un sentimiento más trágico de su fe-, surge el debate interminable del enfrentamiento de la Iglesia de Roma con la ciencia y el pensamiento modernos. Nuevamente, es un jesuita quien vuelve a plantear la discusión, con disgusto del Vaticano. La ventaja de Martini es que no está ya al alcance de ninguna pedrada. El también jesuita George Tyrrell, el erudito tomista irlandés, fue castigado sin contemplaciones y suspendidido de sus sacramentos. Incluso se le negó sepultura en un cementerio católico cuando falleció en 1909. Su pecado: reivindicar, como Martini, el derecho de cada época a "adaptar la expresión del cristianismo a las certidumbres contemporáneas, para apaciguar el conflicto absolutamente innecesario entre la fe y la ciencia, que es un mero espantajo teológico".

Lo que buscan todos estos pensadores católicos es espantar cualquier riesgo de cometer otra vez el error Galileo. Es otra de las exigencias del cardenal.

sábado, 5 de abril de 2008

Una vida dedicada a Dios, a la Iglesia, a la Compañía y a Venezuela

Compañía de Jesús
En la madrugada de hoy, sábado 5 de abril, ha fallecido en la Enfermería Provincial de Caracas el P. José Luis Echeverría Arriolabengoa, a los 78 años de edad y 58 de Compañía.

La Eucaristía de funeral tendrá lugar mañana domingo 6, a las 9 de la mañana, en la Capilla Doméstica del Colegio San Ignacio. A continuación será el entierro en el Cementerio General del Sur.

El P. José Luis Echeverría fue Superior Provincial de Venezuela entre 1973 y 1979, período durante el cual fue Vice-Canciller de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

¡Descanse en paz!

Juan Miguel Zaldua, SJ
Socio Prov. Venezuela

domingo, 23 de marzo de 2008

Espiritualidad ignaciana: excelentes videos del admirado amigo "Ululatus"

Acá les dejo un video (están en orden, en tres partes) hecho por novicios jesuitas mexicanos, entre los cuales se encuentra Gabriel García (Ululatus Sapiens para la blogósfera):






lunes, 17 de marzo de 2008

¡Qué buenos videos los que ha colocado Ululatus sobre los jesuitas!

Ver los videos acá y aquí los de youtube sobre los jesuitas. Yo por ahora no he aprendido a pegarlos acá, si me pueden decir cómo hacerlo mil gracias. En todo caso, estamps agradecidos Ululatus.
A ver, acá probamos pegarlo...





lunes, 1 de agosto de 2005

Mi comentario al Evangelio dominical: Domingo XVIII del T. O. (31 de julio de 2005)

Desde el domingo 31 de julio me propuse comentar el Evangelio dominical con el fin de hacer vida lo me propone Jesús cada domingo. Aquí va un tanto retrasado.

Domingo XVIII del T. O. (31 de julio de 2005)
Mateo (14,13-21)En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer». Dícenle ellos: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». Él dijo: «Traédmelos acá». Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sino contar mujeres y niños.

Hoy en el Evangelio del día (Mateo14,13-21) se nos narra la multiplicación de los panes, el cual es el milagro que he visto con mayor frecuencia en mi vida como cristiano, y en la vida de muchos cristianos que he tenido la suerte de conocer. Es el milagro de cómo la disposición a resolver el problema de las carencias, se soluciona de manera misteriosa cuando ponemos de nuestra parte haciendo amorosos sacrificios. Es la esencia del cristianismo condensado en un pasaje de la vida de Jesús: Dios se preocupa por nuestras necesidades vitales (salud, comida, ropa, vivienda, familia) y las satisface siempre y cuando estemos dispuestos a sacrificar nuestro esfuerzo (el trabajo) por los demás (solidaridad) imitándolo a él que es Amor. Me gusta ver a Jesús preocupado por lo terrenal: las necesidades del hombre, me recuerda constantemente que la religión no es sólo mirar al Cielo, es un mirar al Cielo en medio de la Tierra, se podría decir que es un llegar a lo Eterno a través de nuestra vida en el Tiempo. Este pasaje me hace pensar en la preocupación del cristiano por la justicia, la cual sólo se puede resolver por la CARIDAD, nunca por la venganza, por el rencor, por el robo, por la violencia. El cristiano no es una persona que mira el cielo despreocupada de lo que pasa en al tierra, el cristiano no puede ver las injusticias en especial las relativas a las necesidades más vitales como la alimentación y quedarse en silencio y de brazos cruzadas. El cristiano es una mujer y es un hombre de acción, en especial la acción que busca la justicia calmando el hambre y resolviendo las causas del hambre. Es por ello que el cristiano no puede ser indiferente a la política, y mucho menos cuando esta se ha vaciado de moralidad y más aún de caridad.

Al caminar por mi ciudad (la Caracas del 2005) todos los días me topo con un ejército de mendigos que cada día crecen y crecen...me angustio...y recuerdo el Evangelio de hoy cuando Jesús les dice a sus apóstoles: «¡Dadles vosotros de comer!». Mi mano así entra al bolsillo muchas veces en busca de dinero, o compro algo y les doy de comer, pero Señor son tantos...y yo también soy pobre: «¡No tenemos más que cinco panes y dos peces!», pero Dios vuelve a hacer el milagro hoy, la sonrisa que me regala el mendigo al saciar su hambre es esa misteriosa multiplicación de los panes, y no lo vemos pero cuando esa comida es guardada por el necesitado y llevada a otros como él que tienen hambre ¿acaso no se repetirá el milagro otra vez y muchos quedarán satisfechos?, y en nuestras vidas...¿acaso lo que sacrificamos por el que nos pide no se multiplica luego en nuestro trabajo, en nuestras casas; en el momento que pedimos salud, logros, y amor?. Es en ese momento que se multiplican los panes de nuestra caridad.

Hoy conmemoramos el día de San Ignacio de Loyola fundador de la Compañía de Jesús, la cual ha dado tantos frutos de evangelización y conversión por medio de la palabra, el ejemplo, y la promoción y lucha por la justicia. En lo personal tengo un cariño especial por los jesuitas al trabajar como profesor en la Universidad Católica Andrés Bello y poseer muchos amigos dentro de la Compañía, pero en especial por compartir y vivir la espiritualidad ignaciana que se podría traducir en la forma en que han evangelizado y siguen evangelizando hoy en día que no es más que “exaltar la gloria de Dios en la gloria del hombre. Buscan a los hombres en su infinita diversidad (seres, grupos, culturas, etnias, etc). Han buscado ser “todo en todos” (LACOUTURE. Jean. 1991. Jesuitas).

Los Jesuitas han sido muy marianos como toda la Iglesia que se fortaleció en la oración y la eucaristía junto a María: la Madre de Dios, de Cristo, Nuestra Madre. Ella fue la que impulsó a Nuestro Señor a hacer su primer milagro y fue un milagro que satisfacía una necesidad vital, pero no eran panes los que se multiplicaron esa vez, sino el vino para celebrar las bodas de Canaan y lograr así poder saciar nuestra sed de celebración, de alegría y de fiesta por la creación de una nueva familia. Pidámosle a la Virgen que siga moviéndonos a celebrar, a rezar, a seguir a su Hijo. Amén.

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