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sábado, 31 de julio de 2010

Protestantismo avanza en Iberoamérica según "El País" de España

REPORTAJE
Lutero avanza en América Latina
Las iglesias evangélicas, con un fuerte papel social, se multiplican en Brasil y Centroamérica y amenazan la tradicional hegemonía católica
CARLOS G. CANO - Madrid - 30/07/2010 EL PAÍS (España).
El protestantismo avanza en América Latina. No hay estadísticas unificadas pero en El Salvador, según una reciente encuesta del IUDOP -instituto dependiente de la jesuita Universidad Centroamericana-, los que se declaran protestantes -en 1988, apenas un 16%- hoy suponen más del 38% de la población. Y en el resto del continente, con la excepción de México, al menos una de cada 10 personas es protestante. En algunos casos, como en Guatemala, hasta se anuncia que el país será pronto mayoritariamente evangélico.

Pero, aunque en Centroamérica la tendencia es pronunciada, los datos también hablan por sí mismos al sur de Panamá. Hasta 1960, en Brasil los protestantes siempre se habían mantenido por debajo del 5%. Pero durante los noventa, la proporción pasó del 9% al 15,4%. Y ahora, con unos 30 millones de evangélicos, los brasileños le disputan a Alemania, Sudáfrica y Nigeria la tercera plaza en el ranking de los países con más protestantes del mundo, liderada por EE UU y Reino Unido.
El protestantismo histórico, el de Lutero, el de Calvino o el anglicano, fue siempre muy minoritario en la América colonial, y hasta principios del siglo XX, con el revival norteamericano y la expansión de las iglesias pentecostales, no empezó a echar raíces. Pero, ¿a qué se debe un cambio tan considerable en un continente que durante siglos ha sido aplastantemente católico?
Samuel Rodríguez, director de la mayor organización hispanoevangélica de EE UU, la NHCLC, arguye tres motivos: que para convertirte "no tienes que cambiar tu cultura porque el Evangelio puede entrar con salsa o con mariachis"; que la Iglesia evangélica propone "una relación personal con Dios, sin burocracia religiosa", y que, frente a las dictaduras, "la religión ofreció libertad".
El antropólogo salvadoreño Carlos Lara afirma que, en su país, el auge del protestantismo "tiene que ver con la guerra" y, aunque solo en parte, también con una cierta "reacción apolítica a la Teología de la Liberación". Pero, para Lara, lo fundamental es el cambio sociocultural.
Otro de los baluartes evangélicos es su rol social: centros de rehabilitación para drogadictos, apoyo en las cárceles, colegios... Pero no solo actúan a gran escala. Las iglesias evangélicas "funcionan como microsociedades en las que los niveles de ayuda mutua son muy fuertes", explica Lara.
Hay quien hasta atribuye al protestantismo un cierto efecto ascensor. Pero el antropólogo estadounidense David Stoll, autor en 1990 del premonitorio ensayo Is Latin America turning protestant?, se muestra escéptico: "Pasar cuatro noches en la iglesia, en vez de borracho en la calle, mejora la alimentación de los niños y promueve roles familiares más adecuados. Pero no se puede demostrar que hacerse evangélico mejore tu posición social".
Ante la pérdida de fieles, Crisóforo Domínguez, de la Conferencia Episcopal latinoaméricana, opina que, más que un error, la Iglesia católica ha cometido un "pecado de omisión". Al preguntarles por la visita de Benedicto XVI a Brasil en 2007 -interpretada entonces como una forma de frenar las conversiones evangélicas-, el dictamen de los académicos consultados por EL PAÍS es unánime: no sirvió de nada.
Samuel Rodríguez no duda de que, para finales de siglo, el continente será "mayoritariamente evangélico". Pero no todos lo tienen tan claro. El teólogo español y profesor en Georgetown (Washington) José Casanova señala que "las proyecciones no se están cumpliendo". Y el sociólogo brasileño Antonio Pierucci apunta que "había muchos católicos dispuestos a abrazar una religión más exigente en términos de comportamiento y dedicación. Incluso en lo monetario. Pero no todos", dice, "y eso marcará el techo".
Proyecciones estadísticas al margen, nadie concede demasiada importancia a las consecuencias. Samuel Rodríguez cree que "los valores [evangélicos y católicos] son los mismos". Tanto que los compara con "una pepsi y una coca-cola". Antonio Pierucci, por su parte, descarta un cambio cultural: "El gran problema es que los evangélicos prohíben el alcohol, así que después de una boda beben agua o zumo de fruta. ¿Sabe cuánto dura una fiesta de esas?", pregunta con ironía. Lo que sí parece evidente es que la óptica evangélica reserva a la mujer un papel socialmente más protagónico. "Ese es un aspecto muy importante", dice José Casanova. "Y no tanto por los pastores -en las iglesias protestantes pueden ser mujeres- como por la clientela femenina, que contrarresta el machismo".
También hay quien dibuja cierta norteamericanización en la cultura, pero José Casanova apunta que, en todo caso, la influencia será bidireccional. "En EE UU, a largo plazo, habrá un desplazamiento prodemócrata del voto evangélico hispano". Samuel Rodríguez confirma que, hasta que llegó la ley "racista" de Arizona, "el pueblo latino estaba destinado a votar republicano".
Otro de los efectos del auge del protestantismo, según José Casanova, es la "renovación" católica: "En Brasil los carismáticos [con prácticas ceremoniales similares a las de algunos evangélicos] representan más de un 20%". Samuel Rodríguez apunta incluso hacia la política: "Muchos líderes exitosos hablan de redención y de Jesús". Hasta "la fraseología de Hugo Chávez es evángelica", dice. Y Twitter parece darle la razón. Después de abrir la tumba de Bolívar, el presidente venezolano twitteó: "Dios mío, Dios mío. Cristo mío, Cristo Nuestro. Mientras oraba en silencio viendo aquellos huesos, pensé en ti".

domingo, 2 de mayo de 2010

El caso del fundador de los Legionarios de Cristo, o como los cristianos podemos ser engañados por nuestros propios pastores

COMENTARIO BLOGUERIL

Al leer en el comunicado de la Santa Sede las palabras: “Sistema de poder”, me genera un gran temor que en los diversos movimientos de la Iglesia se pueda repetir el terrible caso del fundador de los Legionarios de Cristo. Seamos sinceros: el hecho del carisma fundacional nos ciega, el cariño a los fundadores y pastores nos puede alejar de la VERDAD. Es algo terrible, por lo que siempre debemos estar alertas, y concientes de la humanidad de nuestros líderes. No olvidemos jamás este caso, ni tantos otros. No caigamos en la ingenuidad, y muchos menos en el ocultar el pecado por creer que esto protegerá a la Iglesia. El espíritu sectario siempre nos acecha, debemos estar siempre alertas como lo estamos contra todo pecado, porque este es otro pecado, quizás uno de los más graves. Las pocas ocasiones que ha tratado legionarios me han parecido gente muy buena, un poco “acartonadas”, pero muy buenos; no tengo yo por qué establecer su estilo de vestir o tratar a los demás. En todo caso, reitero la idea de que un movimiento de la Iglesia bueno (que santifica a muchos) puede ser fundado por una persona de doble vida nada santa. Parece imposible pero ha pasado. Pero... ¡NUNCA MÁS!.


Comunicado de la Santa Sede sobre los Legionarios de Cristo
Al final de la visita apostólica
CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 1 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el comunicado que ha emitido la Santa Sede este sábado sobre los Legionarios de Cristo tras las reuniones mantenidas entre el 30 de abril y el 1 de mayo en el Vaticano por los cinco visitadores apostólicos.

* * *

1. En los días 30 de abril y 1 de mayo, el cardenal secretario de Estado ha presidido en el Vaticano una reunión con los cinco obispos encargados de la visita apostólica a la congregación de los Legionarios de Cristo (monseñor Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid: monseñor Charles Chaput, O.F.M.Cap, arzobispo de Denver; monseñor Ricardo Ezzati Andrello, SDB, arzobispo de Concepción; monseñor Giuseppe Versaldi, obispo de Alessandria; monseñor Ricardo Watty Urquidi, M.Sp.S., obispo de Tepic). En ella han participado los prefectos de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y el sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.
Una de las sesiones se ha desarrollado en presencia del Santo Padre, a quien los visitadores han presentado una síntesis de sus relaciones, ya enviadas anteriormente.
Durante la visita, han sido entrevistados personalmente más de mil Legionarios y han sido analizados varios centenares de testimonios escritos. Los visitadores han visitado casi todas las casas religiosas y muchas obras de apostolado dirigidas por la congregación. Han escuchado de palabra o leído por escrito el juicio de muchos obispos diocesanos de los países en los cuales trabaja la congregación. Los visitadores también han hablado con numerosos miembros del Movimiento "Regnum Christi", aunque éste no era objetivo de la visita, en particular hombres y mujeres consagrados. Han recibido también una notable correspondencia por parte de laicos comprometidos y de familiares de miembros del Movimiento.
Los cinco visitadores han dado testimonio de la acogida sincera que se les ha dispensado y el espíritu de colaboración activa mostrado por la congregación y por los diferentes religiosos. Aunque actuaron independientemente, han llegado a una valoración ampliamente convergente y a un juicio compartido. Han atestiguado que han encontrado un gran número de religiosos ejemplares, honestos, llenos de talento, muchos de los cuales jóvenes, que buscan a Cristo con celo auténtico y que ofrecen toda su existencia a la difusión del Reino de Dios.
2. La visita apostólica ha podido comprobar que la conducta del padre Marcial Maciel Degollado ha causado consecuencias serias en la vida y en la estructura de la Legión, hasta el punto de que requiere un camino de profunda revisión.
Los gravísimos y objetivamente inmorales comportamientos del padre Maciel, confirmados por testimonios incontrovertibles, representan, en algunos casos, auténticos delitos y manifiestan una vida sin escrúpulos ni auténtico sentimiento religioso. Esta vida era desconocida para gran parte de los Legionarios, sobre todo por el sistema de relaciones entretejido por el padre Maciel, quien hábilmente había sabido crearse pretextos, ganarse la confianza, amistad y silencio de los que le rodeaban y reforzar su propio papel de fundador carismático.
En ocasiones, un lamentable descrédito y alejamiento de cuantos dudaban de su recto comportamiento, así como la errada convicción de no querer dañar el bien que la Legión estaba realizando, habían creado a su alrededor un mecanismo de defensa que le permitió ser inatacable durante mucho tiempo, haciendo que, por consiguiente, fuera muy difícil conocer su verdadera vida.
3. El celo sincero de la mayoría de los Legionarios, que ha emergido también en las visitas a las casas de la congregación y a muchas de sus obras, apreciadas por numerosas personas, ha llevado a muchos en el pasado a retener que las acusaciones, que iban siendo cada vez más insistentes y se iban multiplicando, no podían ser más que calumnias.
Por lo tanto, el descubrimiento y el conocimiento de la verdad acerca de su fundador ha provocado en los miembros de la Legión una sorpresa, desconcierto y profundo dolor, que los visitadores han evidenciado de diferentes maneras.
4. De los resultados de la visita apostólica han surgido con claridad estos elementos entre otros:
a) La necesidad de redefinir el carisma de la congregación de los Legionarios de Cristo, preservando el núcleo verdadero, el de la "militia Christi", que caracteriza la acción apostólica y misionera de la Iglesia y que no se identifica con la eficiencia a toda costa;
b) La necesidad de revisar el ejercicio de la autoridad, que debe estar unida a la verdad, para respetar la conciencia y desarrollarse a la luz del Evangelio como auténtico servicio eclesial;
c) La necesidad de preservar el entusiasmo de la fe de los jóvenes, el celo misionero, el dinamismo apostólico, por medio de una adecuada formación. De hecho, la desilusión sobre el fundador podría cuestionar la vocación y ese núcleo de carisma que pertenece a los Legionarios de Cristo y es propio de ellos.
5. El Santo Padre quiere asegurar a todos los Legionarios de Cristo y a los miembros del "Regnum Christi" que no se quedarán solos: la Iglesia tiene la firme voluntad de acompañarles y de ayudarles en el camino de purificación que les espera. Éste comportará también un encuentro sincero con cuantos, dentro y fuera de la Legión, han sido víctimas de los abusos sexuales y del sistema de poder aplicado por el fundador: a ellos se dirige en este momento el pensamiento y la oración del Santo Padre, junto con la gratitud hacia quienes, a pesar de grandes dificultades, han tenido la valentía y la constancia para exigir la verdad.
6. El Santo Padre, agradeciendo a los visitadores por el delicado trabajo que han desarrollado con competencia, generosidad y profunda sensibilidad pastoral, se ha reservado la facultad para indicar próximamente las modalidades de este acompañamiento, comenzando por el nombramiento de su delegado y de una comisión de estudio de las constituciones.
A los miembros consagrados del Movimiento "Regnum Christi", que lo han pedido con insistencia, el Santo Padre enviará un visitador.
7. Por último, el Papa renueva a todos los Legionarios de Cristo, a sus familias, a los laicos comprometidos en el Movimiento "Regnum Christi", su aliento en este momento difícil para la congregación y para cada uno de ellos. Les exhorta a no perder de vista que su vocación, surgida del llamamiento de Cristo y animada por el ideal de testimoniar al mundo su amor, es un auténtico don de Dios, una riqueza para la Iglesia, el fundamento indestructible sobre el cual construir el futuro personal y el de la Legión.
[Traducción del original italiano realizada por ZENIT]

miércoles, 24 de marzo de 2010

Monseñor Romero: 30 años de su martirio

Cuando tenía 15 años vi la película Salvador de Oliver Stone sobre la guerra civil en dicho país, y supe de la existencia y asesinato de Monseñor Romero; y luego, con la canción que le dedicó Rubén Blades siempre lo recordaba (ver abajo). Desde ese entonces siempre le tuvo una gran admiración. Después pude conocer su vida de varias lecturas que hice. Hace dos años escribí un post que posee varios links a páginas de Monseñor Romero, ver acá. Como hace dos años, lamento la politización de la izquierda radical sobre su vida (algo como podemos ver seguidamente en el video abajo de Telesur).

Monseñor Romero fue un santo, y algún día así lo reconocerá la Iglesia Católica que tanto amó.



30 años sin Óscar Romero en El Salvador (de El País)

El arzobispo, símbolo de la paz, fue asesinado durante una misa.- Amnistía Internacional insta al Gobierno salvadoreño a revocar la ley de amnistía de los responsables

Hoy se cumplen 30 años de la muerte de monseñor Óscar Romero, que fue asesinado en San Salvador en 1980 mientras celebraba una Eucaristía. El recuerdo del arzobispo salvadoreño coincide con un informe de Amnistía Internacional en el que insta al Gobierno de El Salvador a revocar una ley de amnistía "que protege a los responsables de miles de desapariciones y asesinatos durante los 12 años de conflicto armado, incluido el del arzobispo Óscar Arnulfo Romero".

El arzobispo salvadoreño monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por pistoleros mientras celebraba misa en la capilla de un hospital y durante su funeral, celebrado seis días más tarde, los militares mataron a más de veinte personas. Durante sus tres años como arzobispo, Romero pidió insistentemente el fin de esa violencia y defendió el derecho de los más pobres en el país centroamericano.

En un comunicado hecho público en Londres, la organización humanitaria internacional ha hecho al mismo tiempo un llamamiento a las fuerzas de seguridad para que cooperen plenamente con los investigadores permitiendo pleno acceso a sus archivos. "Resulta inaceptable que los responsables de miles de desapariciones, asesinatos y torturas no hayan tenido que responder aún de sus crímenes", ha dicho Kerrie Howard, subdirectora para las Américas de Amnistía Internacional.

Un informe de la Comisión de la Verdad salvadoreña llegó en 1992 a la conclusión de que el mayor Roberto D' Aubuisson, mientras tanto fallecido, ordenó el asesinato del arzobispo a miembros de su servicio de seguridad, que actuaron como "un escuadrón de la muerte".

En 1993, El Salvador aprobó una ley de amnistía por la que impedía procesar a los asesinos y responsables de las numerosas matanzas, denuncia Amnistía Internacional, según la cual nadie ha tenido que responder por los crímenes cometidos durante el conflicto, que se prolongó desde 1980 hasta 1992.

El Gobierno salvadoreño reconoció en 2009 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos su responsabilidad internacional por el asesinato de monseñor Romero, pese a lo cual, según AI, "no se ha tomado medida alguna para investigar lo ocurrido".

Miles de salvadoreños fueron asesinados, hechos desaparecer, violados o reclutados a la fuerza como niños soldados durante aquel conflicto. Muchos niños fueron asesinados, hechos desaparecer o entregados a otras personas de El Salvador o de fuera del país para su adopción con el falso pretexto de que habían sido abandonados por sus padres. Entre las víctimas había defensores de los derechos humanos, sindicalitas, abogados, periodistas, críticos del Gobierno y en su mayor parte civiles inocentes que no estaban directamente involucrados en el conflicto.

"Vi morir a monseñor Romero"

Menos de 60 personas presenciaron la muerte del arzobispo metropolitano asesinado de un disparo en el corazón la tarde del 24 de marzo de 1980.

Leonor, oriunda de Armenia, Sonsonate, tenía 23 años de edad y estudiaba administración de empresas en la Universidad de El Salvador. Vivía como pupila de un matrimonio en la colonia Miramonte. Solía ir a misa a la iglesia a la iglesia La Resurrección, pero aquel 24 de marzo de 1980, decidió ir a la capilla del hospital La Divina Providencia, sin siquiera saber quien oficiaría la misa, mucho menos en memoria de quien.No era la primera vez que iba a la capilla, por lo menos había ido unas diez veces antes a escuchar misa, siempre a las 6:00 de la tarde.Ese lunes 24 fue a la universidad en la mañana y por a tarde llevó al hijo de la pareja que la hospedaba a pasear al parque de la colonia Centroamérica. En realidad era el pretexto para verse con su novio. A eso de las 5:00 regresó a la casa en la calle Toluca, se bañó y a las 5:50 ya estaba en la capilla.

En la iglesia había alrededor de 50 personas, a lo sumo 60. Adelante estaba sentadas las monjas que cuidaban a los enfermos y un grupo de señores que evidentemente eran los familiares de la deudora a quien dedicaban la misa. Atrás estaban personas que siempre van a las misas, sin importar si conocen al difunto. Ella se sentó en la hilera derecha, aproximadamente en la octava banca.Leonor se sintió sorprendida cuando observó que el oferente de la misa era el arzobispo de San Salvador, Monseñor Óscar Arnulfo Romero. Había escuchado sus homilías y en la universidad todo el mundo hablaba de él pero nunca lo había visto en persona. Le pareció más joven de lo que se veía en los periódicos, su voz más firme que a través de la radio y sobretodo le pareció una persona humilde.

Sabiendo que era toda una figura muy respetada en todo el país intentó poner atención a su sermón , pero estaba preocupada porque al siguiente día tenía que viajar a Armenia a dejar unos documentos que su padre iba a usar para hacer un préstamo. Algunos documentos se le habían extraviado.

Pensando en los documentos estaba cuando escuchó más fuerte la voz de Romero. El arzobispo estaba leyendo, levantó la mirada y en ese momento se escuchó como un fuerte mortero que hizo eco en la pequeña capilla.

Las monjas y las personas que estaba adelante se levantaron, dos señores comenzaron a hacer fotos y Leonor volvió la vista hacia atrás. Alcanzó a ver la espalda de un hombre que caminaba apresurado con un arma en la mano. En ese instante no tuvo reacción más que taparse la boca y llorar. Eran las 6:25 en punto. 30 años después ella reconocería esa espalda, aunque asegura no recordar el color de la ropa. La imagen le que quedado grabada en su subconsciente.

Sobre monseñor mortalmente herido las monjas lloraban y pedían auxilio. Se levantó junto a un señor de avanzada edad que estaba en la misma banca y en una acción refleja caminaron unos cinco pasos hacia donde estaba monseñor. Leonor asegura que vio el último suspiro de monseñor Romero.

Perpleja por lo ocurrido y por el alboroto adentro de la capilla, temió salir a la calle. Pensaba que el asesino podía estar esperando a quienes saliera o que tenía que estar adentro para ayudar a las monjas.

Unos cinco minutos después del disparo, Leonor vio que comenzaron a salir de la capilla algunas personas y se atrevió a salir. En la calle frente a la capilla no estaba nadie ni siquiera pasaban carros. La calle Toluca es poco transitada, pero a las 6:30 de la tarde de un lunes siempre pasaban vehículos. Leonor lo sabía porque ella tenía dos años de vivir en la zona.

Tuvo miedo caminar hacia su casa, ubicada a unas dos cuadras. Lo hizo hasta que escuchó sirenas. Al llegar a su casa lo primero que hizo fue telefonear a su novio y contarle lo sucedido. El novio le dijo que no le contara a nadie más y que no saliera. Él iba a ir a pie a la iglesia para informarse de lo ocurrido.Leonor se encerró en su cuarto cuando de repente la pareja de esposos le fue a tocar la puerta. “Leonor salga, dicen que acaban de matar a monseñor Romero”, le dijeron. Ella salió llorando y le contó que había presenciado el asesinato porque estaba en la misa.La joven ya no quiso salir, mientras que los esposos se fueron a curiosear y regresaron hasta cerca de las 8:00 de la noche. Leonor encendió la radio y la mayoría de emisoras informaban sobre la muerte del religioso, con versiones tan variopintas. En unas emisoras decían que había sido un comando urbano, en otras que personas con uniformes policiales.

El martes 25 Leonor se alistó para viajar a Armenia. Llegó a las 9:00 de la mañana y no pudo evitar narrar a sus padres lo ocurrido. Su madre tuvo miedo y le rogó porque ya no regresara a San Salvador hasta que pasara la “bulla” por el asesinato.Una amiga, que desconocía que ella había presenciado el magnicidio, la llegó a invitar para que viajaran a San Salvador a visitar la catedral donde permanecía el cadáver. Viajaron el viernes, pero en el desvío de Armenia una pareja de guardias detuvo al bus en que viajaban y los revisaron. Les advirtieron que si iban a ver a monseñor Romero les podía pasar algo.

En el camino se encontraron alrededor de diez retenes. Si alguien iba de negro o blanco, en señal de luto, lo apartaban y lo comenzaban a interrogar.

Leonor y su amiga Ana Luisa llegaron a catedral e hicieron una larga fila para ver el cadáver de monseñor. Cuando salieron buscando el mercado central para tomar el bus hacia la terminal de occidente, sintieron que alguien las perseguía. Aceleraron el paso y tuvieron que pagar taxi. Cuando estaban en el vehículo de alquiler notaron que dos hombres armados las perseguían. Ana Luisa tomó el bus hacia Armenia y Leonor se regresó para la colonia Miramonte. Había decidido asistir al entierro el domingo y consideró que iba a ser demasiado peligroso viajar desde Armenia.

El domingo, a las 8:00 de la mañana, Leonor con un grupo de compañeros de la universidad se juntaron en Metrocentro para salir juntos a catedral. Tuvieron que irse a pie porque no pasaban autobuses por miedo a lo que podría pasar en el centro de la capital.A las 9:00 lograron llegar al Palacio Nacional y el gentío era tal que consideraron que no iban a poder estar cerca del féretro. Repentinamente Leonor perdió de vista a sus tres compañeros. Los buscó, pero en aquel mar de gente le fue imposible. Hasta aquí ninguno de sus compañeros sabía que ella había presenciado la muerte de monseñor.

Logró llegar a la segunda calle avenida norte, hoy conocida como avenida monseñor Óscar Arnulfo Romero y con su 1.70 metros de altura alcanzaba a ver la entrada principal. Leonor estaba rodeada por fieles que con ramos pascuales (era domingo de ramos lloraban y rezaban por monseñor. A eso de las 10:50 vio movimientos extraños de hombres armados que se movilizaban en medio de la gente y alcanzó a ver a hombres armados sobre el palacio nacional. Algo raro estaba pasando porque la gente comenzó a ponerse incómoda. De repente, a eso de las 11:00 se escuchó un fuerte estruendo y un enfrentamiento armado. Disparaban desde el techo del palacio y desde el edificio del desaparecido banco Salvadoreño. La gente comenzó a correr de manera desesperada y a intentar meterse a la iglesia. Muchos murieron aplastados, especialmente anciano y niños. La catedral fue insuficiente para dar protección a los miles de feligreses.El tiroteo duró algunos minutos. Cuando terminó mucha gente había huido hacia a plaza Morazán, hacia el parque Libertad y hacia donde pudieron. En la calle quedaron zapatos, rastros de sangre y gente muerte. Algunas a balazos, otras aplastadas.

Leonor alcanzó a correr hacia el parque Libertad, donde se encontró a uno de sus compañeros que con un arma de fuego gritaba a la gente que se quedaran en los portales de la Dalia. No lo volvió a ver nunca más y luego supo que se había ido con la guerrilla.Regresó a catedral cuando la calma había vuelto, alcanzó a ver el féretro de monseñor Romero y se marchó para la colonia Miramonte. El lunes siguiente la pareja de esposos con los que vivía compraron La Prensa Gráfica y en una de las fotos aparecía Leonor observando el ataúd.

La joven tuvo miedo y por recomendación de su padre pasó cerca de un año sin volver a Armenia, porque en el pueblo todos habían visto la foto.Leonor jamás ha vuelto a ir a la capilla la Divina Providencia. Se graduó de administración de empresas a los 27 años se casó y ahora vive en Santa Tecla. Nunca nadie la llamó a atestiguar, aunque de “todos modos mi testimonio no aportaría mucho”, dice.De vez en cuando sueña que está en una capilla y que observa cuando un hombre mata al sacerdote, solo que en sus sueños la víctima es su padre, un hombre que aún vive y que por azares de la vida también se llama Óscar Romero… como monseñor.

domingo, 28 de febrero de 2010

El caso de Marcial Maciel Degollado y los Legionarios de Cristo

Me ha gustado esta posición en relación a esta terrible polémica.
No debe repetirse
RAFAEL ARRÁIZ LUCCA

EL NACIONAL - Domingo 21 de Febrero de 2010 Opinión/11

Voy a referirles una historia estremecedora, la del fundador de Los Legionarios de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel Degollado, fallecido en enero de 2008. Al final del artículo comprenderán por qué me asomo en el abismo de un tema tan doloroso y escabroso. Desde que supe de las denuncias sobre pederastia que recaían sobre Maciel, busqué todo lo escrito sobre el tema.
Entre los libros publicados, el de Fernando M. González, Los Legionarios de Cristo: testimonios y documentos inéditos (Tusquets, España, 2006), me ha parecido el que ofrece mejores fuentes, aunque los de Martínez de Velasco y Jason Berry, en coautoría con Gerald Renner, del National Catholic Reporter, también son muy útiles para entender la magnitud de esta tragedia. La documentación sobre los delitos de Maciel en materia de pederastia es tan contundente y suficiente que condujo a que Juan Pablo II autorizara al cardenal Ratzinger a aceptar las evidencias en 2004, separó al cura de su ministerio y lo redujo a la penitencia, dada su avanzada edad.
Para entonces, después de las denuncias presentadas en 1998, ya Wojtila había afirmado que era "una guía para la juventud", distinción que ha debido producirles náuseas a las víctimas. Las primeras denuncias datan de 1959, pero fueron desestimadas en su gravedad por la jerarquía eclesiástica mexicana. Vinieron otras, pero también fueron dejadas de lado, siempre con el argumento según el cual era mejor tolerar la sodomía padecida por unos pocos infantes, que la ventilación pública de estos casos, que conllevarían a la perdida de la fe de multitudes.
El tiempo ha demostrado que era un argumento equivocado, y este es el punto que me lleva a escribir sobre esto. Veamos en frío el resultado: varias decenas de niños y adolescentes padecieron a Maciel, quien durante décadas no pudo sustraerse de su patología sino que, por el contrario, mientras sus superiores eclesiásticos subestimaban las denuncias, él cometía sus fechorías sexuales. Cuando Juan Pablo II tomó la decisión de abrir la investigación, ya era imposible obviarla.
No se hizo a tiempo, y ahora lo que va apareciendo es peor. La propia organización religiosa ha tenido que admitir que Maciel tuvo, al menos, una hija. Tres reclamaciones más de paternidad cursan en los tribunales, según la prensa española. En diciembre pasado, la institución que fundó tuvo que admitir que el libro El salterio de mis días, firmado por Maciel como suyo, es un plagio hasta de 80% de sus páginas del libro de El salterio de mis horas, de Luis Lucia Lucia, fallecido en 1943.
También, se admite que el sacerdote era adicto a la morfina y el demerol. ¿Todo este catálogo de horrores que va emergiendo invalida su obra religiosa? ¿En qué medida la institución que fundó es cómplice de estas atrocidades? El tema es complejo. La obra educativa de Los Legionarios de Cristo en el mundo es enorme y positiva. ¿Puede un hombre con una seria psicopatología, que perjudicó hondamente al prójimo con sus delitos, construir una obra de bien? Pues, los hechos demuestran que sí. Lo que sí no puede ocurrir más es que la Iglesia Católica desatienda denuncias fundamentadas, y prefiera proteger a sus ministros del escarnio público, que entregar a la justicia civil a los sacerdotes que incurren en delitos graves. Esta última opción, la que se adoptó hasta 2004 con Maciel, es la peor. Ratzinger ha dicho que tiene plena conciencia de la "suciedad que hay en la Iglesia" y se espera de él una actitud proactiva en este particular. En marzo se espera un veredicto del Vaticano.

martes, 16 de junio de 2009

Mi amiga misionera: Hermana marianita Luz Stella Novoa

No recuerdo bien el año, creo que fue en 1986 cuando conocí a Luz Stella Novoa. En ese entonces, era maestra de química en un colegio religioso, y vivía en un anexo de "la casa" de mi abuela. Ella es de esas personas que transpiran santidad; porque siempre estaba dispuesta a ayudar y, Dios no dejaba de estar en sus palabras y acciones.
Les dejo el escrito que habla de su viaje en misión, que tomé de acá; y les ruego oraciones para que tenga mucho éxito apostólico y que Dios la libre de todos los males en esas regiones tan peligrosas.

Un sueño misionero hecho realidad
La hermana Marianita Luz Stella Novoa irá a Etiopía este 10 de noviembre, a cumplir su sueño de ser misionera en el África. Con 60 años, Luz Stella, viajará dos días con una sola parada en Frankfurt para llegar al hogar que la acogerá por los próximos 5 años en Adis Ababa (Flor Nueva), lugar al que siente pertenencia absoluta. Luz Stella, nació en Bogotá, Colombia el 25 de agosto de 1948. Sus padres Don Víctor Manuel Novoa (+) y doña María Esther Salguero, formaron su familia con 9 hijos(7 mujeres y dos varones). A pesar de tanta alegría, Luz Stella, siente tristeza por su familia y sobre todo por su madre de 90 años, a quien no podrá ver en mucho tiempo por la distancia geográfica y por la falta de comunicación en África.
Su estadía en Ecuador ha sido de un año sirviendo en el Santuario de la Beata Mercedes de Jesús Molina (primera misionera del Ecuador) ubicado en Riobamba. Antes, en Colombia, trabajó como profesora de las cátedras de Química, Biología e Inglés en varios colegios, experiencia que le permitió vincularse con la Pastoral Educativa de la Diócesis de Riobamba.
Luz Stella, había hecho el intento de viajar y hacer misión en África en una oportunidad anterior, pero sin resultados positivos. No hace mucho, cuando su Provincial pidió en una oración “porque hayan hermanas que quieran ir al continente africano”, sintió que el corazón le ardía y que era la oportunidad para hacer su sueño realidad. Presentó su solicitud a la Madre General y al Consejo de su Congregación, quienes a finales de junio de este año le dieron la buena noticia. Frente a este nuevo escenario pudo conversar con su Madre Provincial, sobre aspectos y condiciones de vida con los que se toparía, pero nada detiene su inquietud misionera.
Luz Stella estuvo en la Eucaristía de Clausura del Tercer Congreso Americano Misionero CAM3-comla8 el pasado 17 de agosto, para recibir el envío misionero al igual que otros misioneros y misioneras que anhelan llevar por el mundo el amor y el mensaje de salvación.
Su relación con el CAM3-comla8Cuenta la hermana Luz Stella que fue su Madre General, María Lucy Villa Carvajal, quien le envío un oficio con un Instrumento de Trabajo del CAM3 para que fuera traducido al inglés como un aporte de la Comunidad hacia el Congreso del pasado mes de agosto. Empezó a traducir el Instrumento y al poco tiempo colaboró con las traducciones de los contenidos publicados en la página web. Así, desde el 21 de septiembre de 2007 hasta la presente fecha, ha contribuido con este gran proyecto misionero.
“La mejor preparación es la que te da la vida”A pesar de que no ha tenido oportunidad de realizar cursos o formación en misionología, Luz Stella, cuenta con todo el enriquecimiento que el Tercer Congreso Americano Misionero CAM3-comla8 le otorgara antes y durante el evento. También, han sido de mucha ayuda los testimonios que sus hermanas de comunidad le han compartido sobre la vida, las costumbres y la cotidianidad de los etíopes.

El Señor nunca nos pide algo sin darnos las herramientas“Siempre me pongo en el corazón de Dios”, asegura, pues el me muestra el camino y el amor cada día, esa fuerza me impulsa para trabajar por un grupo de personas que siempre están ávidos de ayuda, solidaridad, trabajo, educación, palabras de aliento y de bondad…
Luz Stella Novoa, no se va sola, irá acompañada de dos hermanas de su misma comunidad, Matilde Rivera que ha vivido 9 años en Etiopía y Ruth Inés, de origen peruano que ha vivido más de 10 años en África Occidental (Guinea) juntas irán a llevar por esa parte del mundo, el amor de Dios y su mensaje de salvación hasta que se les agote sus días.


jueves, 7 de mayo de 2009

MISIÓN EVANGELIZADORA: LA IGLESIA SALE A LA CALLE

Honegger Molina*
Desde el 14 de febrero de 2009 la Iglesia venezolana se encuentra alentando la Misión Continental Evangelizadora. Distintos agentes de pastoral se esmeran por asumir los acuerdos asumidos en mayo del 2007, en la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano, en la ciudad de Aparecida, Brasil. Allí todos los obispos América Latina y el Caribe decidieron lanzarse con una gran renovación eclesial a profundidad para que todos los pueblos del continente tengan vida en Jesucristo. Compromiso que se está llevando a cabo en la iglesia venezolana, en todas sus instancias, con la formación de personas jóvenes para después ir a las calles con un mensaje fresco y esperanzador. Este es un tiempo de profunda renovación espiritual y pastoral que espera atravesar todas las estructuras eclesiales durante dos años consecutivos (2009-2010).
Se pueden ver los detalles programáticos de las etapas por países al introducir las palabras “misión continental” en Google, pues ya son, aproximadamente, 583000 los resultados que arroja el buscador de internet. Material que es de muy fácil acceso, razón por la que ahora lo obviamos. En esta ocasión la mirada se fija en tres presupuestos que, a nuestro modo de ver, son nucleares: 1º Encuentro personal con Jesucristo; 2º Conocimiento profundo y vivencial de la Palabra de Dios; 3º Fundación de comunidades cristianas. Sí esto se considera como algo verdaderamente vital y sin lo cual todo lo demás carece de contenido ya será un momento renovador de la Iglesia. Temas que también introduce el Concilio Plenario Venezolano como parte esencial de su llamado al nuevo paradigma evangelizador. Estamos ante la exigencia de un cambio de actitud en la forma de ser cristiano, un salir de las cuatro paredes del templo al encuentro con el otro, con el pobre y con los más rechazados.
El papa Benedicto XVI llamó a despertar el afán por el anuncio misionero que tiene que pasar de persona a persona y de casa en casa. Y que destaque las iniciativas pastorales, al enviar, sobre todo entre las casas de las periferias urbanas y del interior a laicos y religiosos, buscando dialogar con todos en espíritu de comprensión y delicada caridad. Misión evangelizadora que reclama abrazar con el amor de Dios a los pecadores, especialmente a los pobres y a los que sufren. Y más aún, si las personas encontradas están en una situación de pobreza extrema es necesario ayudarlas, como hacían las comunidades cristianas, desde la solidaridad, para que se sientan amadas de verdad. El futuro de la Iglesia nos invita a soñar en una nueva primavera para la Iglesia venezolana que se vuelva a llenar de ilusión a cuantos creemos en la fuerza liberadora y en el poder subversivo y transformador del evangelio de Jesús.
En este nuevo tiempo axial, como lo define Jaspers, sueño con que los cristianos tengamos la valentía de volvernos de nuevo a Jesús y a su Evangelio para hacer una reflexión profunda e impulsar, desde ahí una mundialización alternativa a la globalización neoliberal que nos devasta y al socialismo bolivariano que nos atenaza, para ayudar a construir lo que Casaldáliga ha definido como la altermundialidad, en esa nueva sociedad humanizada que dialoga e incluye las minorías. En expresión de Martín Velasco, llegamos a una era de metamorfosis, un tiempo de cambios profundos y sorprendentes, donde la solidaridad con los pobres y la lucha contra toda forma de injusticia y de muerte tendrá que hacerse cada vez más profética desde los púlpitos de todas las iglesias católicas de Venezuela.
*Periodista. Miembro de la Revista Sic, y Párroco de las Acacias.

lunes, 29 de septiembre de 2008

17ª ASAMBLEA DE SUPERIORES MAYORES JESUITAS DE AMÉRICA LATINA

MENSAJE FINAL DE LA 17ª ASAMBLEA
DE SUPERIORES MAYORES DE AMÉRICA LATINA


“actuar como un cuerpo universal con una misión universal”
(CG35, d.2, n.20)

A todos nuestros compañeros jesuitas y amigos:

Con nuestro cordial saludo queremos manifestarles que, desde el martes 23 al sábado 27 de septiembre, nos hemos reunido en la casa de retiros “Laura Vicuña”, en Manaus (Brasil), para celebrar la 17ª Asamblea de la CPAL.

En esta ocasión, la presencia del P. General, Adolfo Nicolás, animó nuestros trabajos y nos ayudó a mirar la agenda de la Asamblea desde su comprensión de la CG 35. El contacto cercano y fraterno con él en todo momento, como sus intervenciones, dieron a esta Asamblea una riqueza humana, espiritual y apostólica particular.

Como en otras asambleas, tuvimos la presencia del P. Marcos Recolons, asistente del P. General para América Latina Meridional. El P. Valentín Menéndez, asistente para América Latina Septentrional, no estuvo presente por estar a punto de entregar su misión. Al permanecer en Roma ha sido nombrado Vicario hasta el regreso del P. General. El P. Gabriel Ignacio Rodríguez, quien está próximo a entregar su cargo de Provincial (COL), también participó en la reunión. Por primera vez, contamos con la presencia de los PP. Peter Mc Isaac, superior regional de Jamaica y Christopher Llanos, su socio; del P. Dermot Preston, superior regional de Guyana. Así mismo, estuvieron presentes los PP. Daniel Leblond, provincial del Canadá Francés, Miller Lamothe, su delegado de Formación en Haití, y Malcolm Rodrigues de la región de Guyana , que ya han participado en otras asambleas. Por dificultades para obtener su visa de ingreso al Brasil, no pudo acompañarnos el P. Jorge Ambert (PRI).

La Asamblea contó con la presencia de 6 nuevos provinciales: Carlos Morfín (MEX), Eugenio Valenzuela (CHL), Fernando Polanco (ANT), Jesús M. Sariego (CAM), René Cardozo (BOL) y Francisco José de Roux (COL).

Fueron tres los grandes objetivos de la 17ª asamblea: primero, intercambiar información sobre cómo se viene realizando la “recepción” de la CG 35 y sobre las eventuales tareas que se pueden adelantar a este propósito; segundo, la elaboración de pautas que permitan formular un plan apostólico común que tenga en cuenta los desafíos de la región a la luz de la CG 35; y, tercero, avanzar en el discernimiento que la CPAL venía realizando desde hace varios años sobre los centros y casas interprovinciales de formación de América Latina para la etapa de Teología.

En cuanto a la recepción de la CG se constató que está siendo muy buena en cuanto que, más allá de la letra de los documentos, los Padres Congregados han logrado transmitir la gracia y la experiencia espiritual que vivieron allí. En todas las provincias se nota el deseo de participar del dinamismo que suscitó el Espíritu para la Compañía durante la Congregación. La “recepción” de la CG será posible si hay apertura al Espíritu allí ofrecido a la Compañía para renovarla en el impulso y en el fervor para la misión de modo que seamos “fuego capaz de encender otros fuegos”, como se dijera de San Alberto Hurtado.

En lo relacionado con la planificación apostólica para las provincias de América Latina, se establecieron pautas claras, sencillas e inspiradoras que permitirán al equipo central de la CPAL, con la debida asesoría técnica, ofrecer en la próxima Asamblea una propuesta de planificación que involucre a las Provincias y atienda a los retos apostólicos que enfrenta nuestra misión en el continente.

Punto decisivo de esta asamblea ha sido el discernimiento sobre cuántos y cuáles serían los centros y casas interprovinciales de formación en Teología. La experiencia vivida en la CG 35 y la voluntad, en todos, de tomar una decisión que potencie nuestros recursos y talentos para alcanzar mayor calidad en la formación académica y religiosa, fortalecieron la dinámica que guió el discernimiento. El intercambio sereno, la sinceridad de las intervenciones y la escucha mutua, fueron características en el proceso. Con la guía del P. Benjamín González Buelta, la Asamblea dio los pasos convenientes para madurar espiritualmente una decisión que no se presentaba fácil. A un primer tiempo dedicado a clarificar la información, le siguieron momentos de oración personal y espacios para compartir las mociones en torno a los puntos que debían definirse.

El discernimiento condujo a la elección de 3 centros: las Facultades Jesuitas de Filosofía y Teología, en Belo Horizonte, Brasil; la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Santiago de Chile y la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana de Bogotá, en Colombia. El presidente de la Conferencia, P. Ernesto Cavassa, en nombre de la Asamblea, entregó al P. General el resultado del discernimiento, quien examinará el tema con sus Consejeros en Roma, tomará una decisión al respecto y hará las consideraciones que juzgue oportunas. En caso de recibir la aprobación del P. General, iniciarán sus actividades en el 2010.

Además, la Asamblea estableció una “hoja de ruta” para definir aspectos claves en la implementació n adecuada de los centros y las casas interprovinciales de formación: el plan de formación que los orientará; los estatutos que permitirán su gobierno; el plan de colaboración con formadores y profesores por parte de las provincias; el modo de financiación; una propuesta de relación con los centros académicos escogidos, según sus vínculos con la Compañía y, un cronograma para ejecutar estas tareas y el inicio de los centros. De este modo, se ha dado un paso decisivo que abre una nueva etapa para la CPAL tomando una decisión que tendrá influencia significativa en la vida de las Provincias.

En el curso de la Asamblea, fueron elegidos miembros del Consejo de la CPAL los PP. Jesús M. Sariego (CAM) y Carlos Morfin (MEX) en sustitución de Juan Luis Orozco y de Gabriel Ignacio Rodriguez.

Nuestro agradecimiento sincero al Superior Mayor de la Región del Amazonas, el P. Roberto Jaramillo, y a los jesuitas del lugar que se esmeraron por acoger esta Asamblea generosamente y por atendernos hasta en los más mínimos detalles. Mención especial merece la presentación de su acción apostólica y de los arduos desafíos que enfrentan en esta extensa región. Un agradecimiento semejante es necesario manifestar a las Hermanas Salesianas, orientadoras de la casa de retiros que nos acogió y a sus colaboradoras, porque hicieron todo lo posible para que nos encontráramos a gusto y tuviéramos todas las condiciones necesarias para un buen trabajo.

Y, finalmente, bien vale la pena agradecer, también, a cuantos nos acompañaron con la oración a lo largo de estos días. Estamos convencidos de que esa unión espiritual nos ayudó a ponernos en sintonía con la voluntad de Dios Padre.

Manaus, Brasil, 27 de septiembre de 2008
Aniversario de la aprobación de la Fórmula de la Compañía en 1540

viernes, 12 de septiembre de 2008

Benedicto XVI: "participación de los seglares cristianos en política es “clave”"

Benedicto XVI presenta los retos de la Iglesia en Paraguay
Al recibir a sus obispos

CIUDAD DEL VATICANO, jueves 11 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que ha dirigido este jueves Benedicto XVI a los obispos de Paraguay al concluir su visita ad limina apostolorum.

* * *

Queridos Hermanos en el Episcopado,

1. Con gran afecto y alegría os recibo en este encuentro conclusivo de vuestra visita ad limina. En ella tenéis la ocasión de estrechar aún más vuestros lazos de comunión con el Sucesor de Pedro y, junto a las tumbas de los Apóstoles, renovar vuestra fe en Jesucristo resucitado, verdadera esperanza de todos los hombres.

Deseo manifestar mi viva gratitud a Monseñor Ignacio Gogorza Izaguirre, Obispo de Encarnación y Presidente de la Conferencia Episcopal, por las amables palabras que me ha dirigido en nombre de todos. También yo, movido por la solicitud por todas las Iglesias (cf. 2 Co 11, 28), me uno a vuestras preocupaciones y anhelos de Pastores de Cristo, y ruego al Señor que sostenga a todos vuestros sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y fieles laicos, que con verdadero amor se consagran a la causa del Evangelio.

2. Los retos pastorales que debéis afrontar son realmente grandes y complejos. Frente a un ambiente cultural que intenta marginar a Dios de las personas y de la sociedad, o que lo considera como un obstáculo para alcanzar la propia felicidad, es urgente un vasto esfuerzo misionero que, poniendo a Jesucristo en el centro de toda acción pastoral, dé a conocer a todos la belleza y la verdad de su vida y de su mensaje de salvación. Los hombres tienen necesidad de ese encuentro personal con el Señor que les abra las puertas a una existencia iluminada por la gracia y el amor de Dios. En este sentido, la presencia de testimonios veraces de auténtica vida cristiana, junto a la santidad de los pastores, es una exigencia de perenne actualidad tanto en la Iglesia como en el mundo. Por eso, queridos Hermanos, conscientes de que uno de los dones más preciosos que podéis ofrecer a vuestras comunidades es vuestro propio ministerio episcopal, os aliento a que a través de una vida santa, entretejida de amor a Dios, de fidelidad eclesial y de entrega generosa al Evangelio, lleguéis a ser verdaderos modelos para vuestra grey (cf. 1P 5, 3).
3. Los Obispos, juntamente con el Papa, y bajo su autoridad, son enviados a actualizar perennemente la obra de Cristo (cf. Christus Dominus, 2). El mismo Obispo, además de ser el principio visible y fundamento de la unidad en la propia Iglesia particular, es también el vínculo de la comunión eclesial y el punto de engarce entre su Iglesia particular y la Iglesia universal (cf. Pastores gregis, 55). Como Sucesor del Apóstol Pedro, os animo a seguir trabajando con todas vuestras fuerzas para acrecentar la unidad en vuestras comunidades diocesanas, así como con esta Sede Apostólica. Esa unidad por la que rezó el Señor Jesús, de modo especial en la Última Cena (cf. Jn 17, 20-21), es fuente de verdadera fecundidad pastoral y espiritual.
4. Con toda razón, los sacerdotes ocupan un lugar principal en vuestros corazones. Ellos, por la imposición de las manos, han sido configurados más estrechamente con el Buen Pastor y participan de su sacerdocio como verdaderos administradores de los misterios divinos (cf. 1 Co 4, 1), para el bien de sus hermanos. Os animo a ofrecerles, junto a vuestra cercanía y aprecio por su labor, una adecuada formación permanente que les ayude a revitalizar su vida espiritual (cf. 2 Tm 4, 14), para que, movidos por un hondo sentido de amor y obediencia a la Iglesia, trabajen sin descanso ofreciendo a todos el único alimento que puede saciar la sed de plenitud del hombre, Jesucristo nuestro Salvador.

Al mismo tiempo, la alegría, la convicción y la fidelidad con que los presbíteros viven cada día su vocación suscitará en muchos jóvenes el deseo de seguir a Cristo en el sacerdocio, respondiendo con generosidad a su llamado. Me complace comprobar efectivamente que una de vuestras prioridades es la pastoral juvenil y vocacional. A este respecto, es preciso dedicar a los seminaristas los medios humanos y materiales necesarios que les ayuden a adquirir una sólida vida interior y una apropiada preparación intelectual y doctrinal, especialmente por lo que se refiere a la naturaleza e identidad del ministerio sacerdotal.

Mi reconocimiento y gratitud se dirige también hacia los religiosos, por el celo y amor con que han anunciado la fe cristiana desde los inicios de la evangelización de vuestras tierras. Los invito a seguir siendo testimonios de vida auténticamente evangélica a través de sus votos de castidad, pobreza y obediencia.

5. El mensaje cristiano, para poder llegar hasta el último rincón del mundo, necesita la colaboración indispensable de los fieles laicos. Su vocación específica consiste en impregnar de espíritu cristiano el orden temporal y transformarlo según el designio divino (cf. Lumen gentium, 31). Los Pastores, por su parte, tienen el deber de ofrecerles todos los medios espirituales y formativos necesarios (cf. ibíd., 37) para que, viviendo coherentemente su fe cristiana, sean verdadera luz del mundo y sal de la tierra (cf. Mt 5, 13).

Un aspecto significativo de la misión propia de los seglares es el servicio a la sociedad a través del ejercicio de la política. Pertenece al patrimonio doctrinal de la Iglesia que «el deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad es más bien propio de los fieles laicos» (Deus caritas est, 29). Hay que alentarles, por tanto, a que vivan con responsabilidad y dedicación esta importante dimensión de la caridad social, para que la comunidad humana de la que forman parte con todo derecho progrese en la justicia, en la honradez, en la defensa de los verdaderos y auténticos valores, como la salvaguarda de la vida humana, del matrimonio y de la familia, contribuyendo de esta manera al verdadero bien humano y espiritual de toda la sociedad.

6. Sé cuántos esfuerzos estáis haciendo para aliviar las necesidades de vuestro pueblo que afligen vuestro corazón de Pastores. Teniendo en cuenta que la actividad caritativa de la Iglesia es «la actualización aquí y ahora del amor que el hombre necesita» (ibíd., 31), os pido que en vuestro ministerio seáis imagen viva y cercana de la caridad de Cristo para todos vuestros hermanos, especialmente los que más sufren, los marginados, los ancianos, los enfermos y los encarcelados.
Antes de terminar quiero reiteraros, amados Hermanos, mi agradecimiento y mi afecto por vuestros esfuerzos cotidianos al servicio de la Iglesia. Ruego al Señor que este encuentro consolide vuestra unión mutua y os fortalezca en la fe, en la esperanza y en la caridad. Deseo confiaros asimismo el encargo de llevar a vuestros sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y a todos vuestros fieles diocesanos, el saludo, la cercanía y la oración del Papa.

Encomendando a la intercesión de la Virgen María de Caacupé vuestras personas, intenciones y proyectos pastorales, os imparto con todo mi afecto una especial Bendición Apostólica.

[© Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]

sábado, 17 de mayo de 2008

Cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ nos recuerda: Salir del encierro parroquial para anunciar a Jesús en las calles"

Bergoglio: "Salir del encierro parroquial para anunciar a Jesús en las calles"

El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, exhortó a los catequistas porteños a salir del encierro parroquial porque en la ciudad hay niños que “no saben persignarse, no saben rezar y no conocen a Jesús”. Al presidir este sábado en la basílica de María Auxiliadora, del barrio de Almagro, la misa que cerró el Encuentro Arquidiocesano de Catequistas (EAC 2008), el purpurado porteño advirtió que “el problema de la Iglesia de Buenos Aires es que no toca timbres”, por lo que insistió en que los catequistas deben salir a “timbrear” por la Ciudad.

Tras recordar a un “profeta porteño” que en un tango dice: “se secan las pilas de todos los timbres que vos apretás”, reiteró el llamado a los catequistas a “timbrear vidas y corazones, a jetear, sin vergüenza, aunque nos digan que estamos de la chaveta”
El cardenal Bergoglio reveló que a María Auxiliadora lo une “algo muy personal” desde hace 71 años y recordó que de joven en los confesionarios de ese templo los sacerdotes supieron darle “unos service de aquellos”. Fue entonces que le pidió a la Virgen que ayude a los cristianos de Buenos Aires “a tocar timbres, a poner la cara y a que le diga a Jesús que nos pegue un grito, para anunciar a Jesucristo”.

También insistió en la necesidad de “no encerrarse en las parroquias, que, a veces, parecen una tumba o un sarcófago y sólo falta que le coloquemos flores y un cartel que diga: ‘aquí yace la comunidad cristiana’”.

“La identidad del catequista no es estar encerrado cuando hay chicos que no saben persignarse o no conocen a Jesús o no saben rezar”, subrayó.

El primado consideró que cuando “nos quedamos encerrados en las internas parroquiales, cuando prima la psicología de la tumba, con los años nos convertimos en momias” y aseguró: “Jesús no quiere cristianos momias, quiere nuestra identidad (de catequista) en la calle”.
“Necesitamos, entonces, que Jesús nos pegue un grito y nos diga: Catequista salí afuera, Iglesia de Buenos Aires salí afuera”, sentenció.

En otro momento de la celebración eucarística, el cardenal Bergoglio invitó a los presentes a tomar del hombro a la persona que estaba a su lado y pidió que digan en voz alta: “Jesús, desátalo”, porque “tenemos que desatar a la Iglesia de Buenos Aires que está atada”.

Previo a la misa, en el patio del colegio Pío IX, los participantes del EAC 2008 -que llevó por lema “Discípulos y misioneros para que todos tengamos vida”- resaltaron la figura del beato Ceferino Namuncurá con oraciones y una puesta en escena con canciones de Carlos Seoane.

A lo largo de la jornada, los catequistas se reunieron en comisiones de trabajo, en las que se profundizó sobre aspectos del Documento de Aparecida, y sus conclusiones fueron presentadas a modo de "intenciones misioneras" al obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García.

miércoles, 23 de abril de 2008

Benedicto XVI: homilía es las exqequias por el cardenal López Trujillo (23 de abril)

Lamentable pérdida para la Iglesia e Iberoamérica. Abajo colocamos el video de la vida del Cardenal gracias a ACIprensa. El subrayado es nuestro.

Homilía de Benedicto XVI en las exequias por el cardenal López Trujillo

En la basílica vaticana de San Pedro

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 23 abril 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la homilía que pronunció este miércoles Benedicto XVI durante al liturgia de exequias que presidió por el cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, fallecido en Roma el sábado a la edad de 72 años.

* * *

¡Queridos hermanos y hermanas!

«Si el grano de trigo que cae en tierra no muere, se queda solo; si en cambio muere, da mucho fruto» (Jn 12,24). El evangelista Juan preanuncia así la glorificación de Cristo a través del misterio de su muerte en la cruz. En este tiempo de Pascua, precisamente a la luz del prodigio de la Resurrección, estas palabras asumen una elocuencia aún más profunda e incisiva. Si bien es verdad que en ellas se advierte una cierta tristeza por la próxima separación de sus discípulos, también es verdad que Jesús indica el secreto para vencer el poder de la muerte. La muerte no tiene la última palabra, no es el final de todo, sino que, redimida por el sacrificio de la Cruz, puede ser ya el paso a la alegría de la vida sin fin. Dice Jesús: «Quien ama su vida la pierde y quien odia su vida en este mundo la conservará para la vida eterna» (Jn 12,25). Así que si aceptamos morir a nuestro egoísmo, si rechazamos cerrarnos a nosotros mismos y hacemos de nuestra vida un don a Dios y a los hermanos, también nosotros podremos conocer la rica fecundidad del amor. Y el amor no muere.

He aquí el renovado mensaje de esperanza que recogemos hoy de la Palabra de Dios, mientras damos el último saludo a nuestro amado hermano, el cardenal Alfonso López Trujillo. Su muerte, sobrevenida cuando parecía haberse ya recuperado de una fuerte crisis de salud que comenzó hace más de un año, ha suscitado en todos nosotros profunda emoción. En los Estados Unidos, donde me encontraba de visita pastoral, elevé enseguida a Dios una oración de sufragio por su alma y ahora, al término de la Santa Misa presidida por el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, me uno con afecto a todos vosotros para recordar con cuánta generosidad el difunto purpurado sirvió a la Iglesia y para dar gracias al Señor por los muchos dones con los que enriqueció su persona y el ministerio de nuestro llorado hermano.

El arzobispo Alfonso López Trujillo se convirtió en el más joven de los cardenales cuando, en el consistorio del 2 de febrero de 1983, mi venerado predecesor, el Papa Juan Pablo II, puso en su cabeza la birreta cardenalicia. Había nacido en Villahermosa, diócesis de Ibagué, en Colombia, en 1935; siendo aún niño se trasladó con su familia a la capital, Bogotá, donde ya como estudiante universitario entró en el seminario mayor. Continuó los estudios en Roma y fue ordenado sacerdote en noviembre de 1960. Concluida su formación teológica, enseñó filosofía en el seminario archidiocesano, trabajando durante muchos años también al servicio de toda la Iglesia en Colombia. En 1971 fue nombrado por el Siervo de Dios Pablo VI obispo auxiliar de Bogotá; ejerció en aquellos años la función de presidente de la Comisión doctrinal del episcopado colombiano, y fue elegido poco después secretario general del CELAM [Consejo Episcopal Latinoamericano. Ndt], encargo que desarrolló con reconocida competencia durante un largo período de tiempo.

Igualmente Pablo VI le confió el encargo, en 1978, de coadjutor con derecho de sucesión de la archidiócesis de Medellín, de la que se convirtió después en Pastor. Su profundo conocimiento de la realidad eclesial latinoamericana, madurada en el prolongado período en el que había trabajado como secretario del CELAM, le mereció el nombramiento como presidente de este importante organismo eclesial, que guió sabiamente de 1979 a 1983. Desde 1987 a 1990 fue presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana. Tuvo además oportunidad de ampliar su conocimiento de las problemáticas de la Iglesia universal al haber participado en las tres Asambleas del Sínodo de los Obispos celebradas en el Vaticano: en 1974 sobre la evangelización, en 1977 sobre la catequesis y en 1980 sobre la familia. Y precisamente fue llamado a dedicar particularmente a la familia su empeño, a partir del 8 de noviembre de 1990, cuando Juan Pablo II le nombró presidente del Pontificio Consejo para la Familia, encargo que le mantuvo en la brecha hasta el momento de su muerte.

¿Cómo no destacar, en este momento, el celo y la pasión con que trabajó durante estos casi 18 años, desplegando una infatigable acción en tutela y promoción de la familia y del matrimonio cristiano? ¿Cómo no darle las gracias por el coraje con que defendió los valores no negociables de la vida humana? Todos hemos admirado su infatigable actividad. Fruto de este empeño suyo es el Lexicon, que constituye un precioso texto de formación para agentes de pastoral y un instrumento para dialogar con el mundo contemporáneo sobre temas fundamentales de ética cristiana. No podemos dejar de estarle agradecidos por la tenaz batalla que libró en defensa de la «verdad» del amor familiar y por la difusión del «evangelio de la familia». El entusiasmo y la determinación con la que actuaba en este campo eran fruto de su experiencia personal, especialmente ligada al calvario que tuvo que afrontar su madre, desaparecida a los 44 años de edad tras una dolorosa enfermedad. «Cuando en mi trabajo --señaló-- hablo de los ideales del matrimonio y de la familia, es natural para mí pensar en la familia de la que procedo, porque a través de mis padres pude constatar que es posible realizar ambos».

El llorado cardenal sacaba su amor por la verdad del hombre y por el evangelio de la familia a partir de la consideración de que todo ser humano y toda familia reflejan el misterio de Dios que es Amor. Quedó impresa en la memoria de todos su conmovedora intervención en la Asamblea del Sínodo de los Obispos de 1997: fue un verdadero canto a la vida. Presentó una espiritualidad muy concreta para cuantos están comprometidos en la actuación del proyecto divino sobre la familia, y subrayó que si la ciencia no se dedica a comprender y a educar en la vida perderá las batallas más decisivas en el fascinante y misterioso terreno de la ingeniería genética.

Si el cardenal López Trujillo hizo de la defensa y del amor por la familia el empeño característico de su servicio en el Pontificio Consejo que presidía, es a la afirmación de la verdad a la que dedicó toda su existencia. Lo testimonia un escrito suyo en el que explica: «He elegido personalmente el lema: "Veritas in caritate" porque todo lo que tiene que ver con la verdad está en el centro de mis estudios». Y añade que la verdad en el amor siempre fue para él un «polo existencial», primero cuando en Colombia se orientaba a «encontrar el sentido de una genuina liberación en ámbito teológico», y después aquí, en Roma, cuando se dedicó a «profundizar y difundir el evangelio de la vida y el evangelio de la familia como colaborador del Santo Padre». Y concluye: «Creo mucho en el valor de esta lucha decisiva para la Iglesia y para la humanidad y pido al Señor que me dé fortaleza para no ser ni indolente ni cobarde».

Para llevar a cumplimiento la misión que Jesús nos confía no hay que ser ni indolentes ni cobardes. En la segunda lectura hemos escuchado cómo el apóstol Pablo, prisionero en Roma, exhorta a su leal discípulo Timoteo al valor y a la perseverancia en testimoniar a Cristo, también a costa de ser sometido a duras persecuciones, firme en la certeza de que «si morimos con Él, también con Él viviremos; si con Él perseveramos, también con Él reinaremos» (v. 11-12). Que la generosidad del llorado cardenal, traducida en múltiples obras de caridad, especialmente a favor de los niños en diversas partes del mundo, nos sirva de aliento para gastar todo nuestro recurso físico y espiritual por el Evangelio; que nos impulse a actuar en defensa de la vida humana; que nos ayude a mirar constantemente hacia la meta de nuestra peregrinación terrena. Y cuál es esta reconfortante meta lo indica san Juan, ofreciendo a nuestra contemplación, en el pasaje del Apocalipsis que ha sido proclamado, la visión de un «cielo nuevo» y de «una nueva tierra» (21,1) y trazando a nuestra vista las líneas proféticas de la «ciudad santa», la «nueva Jerusalén... preparada como una esposa adornada para su esposo» (21,2).

Venerados hermanos y queridos amigos: no desviemos jamás los ojos de esta visión: miremos hacia la eternidad pregustando, aún entre dificultades y tribulaciones, la alegría de la futura «morada de Dios con los hombres», donde nuestro Redentor enjugará toda lágrima y donde «ya no habrá muerte, ni luto, ni lamento, ni fatiga, porque las cosas de antes han pasado» (Cf. Ap 21,4). Amamos pensar que a esta morada de luz y de alegría ha llegado ya el querido cardenal Alfonso López Trujillo, por quien ahora queremos orar. Que María le acoja y le acompañen los ángeles y los santos en el Paraíso: que su alma sedienta de Dios entre al fin y repose en paz por siempre en el «santuario» del Amor infinito. ¡Amen!

[Traducción del original italiano por Marta Lago.
© Copyright 2008 -- Libreria Editrice Vaticana]


lunes, 24 de marzo de 2008

Martirio de Monseñor Romero

Efemérides espirituales

Un día como hoy pero de 1980 fue asesinadoMonseñor Oscar Arnulfo Romero, cuando oficiaba una misa en la capilla del hospital de La Divina Providencia, en la colonia Miramonte de San Salvador. Un disparo hecho por un francotirador impacto en su corazón, en el preciso momento de la eucaristía. Su crítica constante al gobierno y los militares, su apoyo a los pobres, y la homilía del día anterior (ver acá); llevaron a un grupo de militares a planear y ejecutar su asesinato. Les dejo acá y aquí dos páginas sobre su vida y obra, y esta que contiene todas sus homilías
El proceso de beatificación de Monseñor Romero está abierto, pero lamentablemente la politización que han hecho algunos grupos de su figura, entorpece este proceso. Desde mi adolescencia siempre le tuve gran admiración.

A su vez les dejo esta dramatización del momento en la película "Romero", de verdad, algo terrible.


Otra efeméride de la Iglesia

2006 -
Pope Benedict XVI adds 15 men to the College of Cardinals, in the first consistory of his Pontificate.

domingo, 23 de marzo de 2008

Espiritualidad ignaciana: excelentes videos del admirado amigo "Ululatus"

Acá les dejo un video (están en orden, en tres partes) hecho por novicios jesuitas mexicanos, entre los cuales se encuentra Gabriel García (Ululatus Sapiens para la blogósfera):






Homilía de Monseñor Romero un día como hoy pero de 1980

Efemérides

Les dejo el final de la Homilía de Monseñor Romero un día como hoy pero de 1980, cuando El Salvador vivía una situación de guerra civil y sangrienta represión militar.

Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto, a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles... Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: "No matar". Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.

Acá se puede escuchar el audio de dicha homilía…

O un video con la voz de fondo




Les dejo la noticia de una tradición venezolana: “la quema de judas” ver
acá

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