jueves, 25 de marzo de 2010

Benedicto XVI: FRENTE AL ESCÁNDALO DE LOS CURAS PEDERASTAS (y III)

4. (…) Sólo examinando cuidadosamente los numerosos elementos que han dado lugar a la crisis actual es posible efectuar un diagnóstico claro de las causas y encontrar las soluciones eficaces. Ciertamente, entre los factores que han contribuido a ella, podemos enumerar: los procedimientos inadecuados para determinar la idoneidad de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa, la insuficiente formación humana, moral, intelectual y espiritual en los seminarios y noviciados, la tendencia de la sociedad a favorecer al clero y otras figuras de autoridad y una preocupación fuera de lugar por el buen nombre de la Iglesia y por evitar escándalos cuyo resultado fue la falta de aplicación de las penas canónicas en vigor y de la salvaguardia de la dignidad de cada persona. Es necesaria una acción urgente para contrarrestar estos factores, que han tenido consecuencias tan trágicas para la vida de las víctimas y sus familias y han obscurecido tanto la luz del Evangelio, como no lo habían hecho siglos de persecución.
7. A los sacerdotes y religiosos que han abusado de niños: (…) Al mismo tiempo, la justicia de Dios nos llama a dar cuenta de nuestras acciones sin ocultar nada. Admitid abiertamente vuestra culpa, someteos a las exigencias de la justicia (debéis responder ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos), pero no desesperéis de la misericordia de Dios.
10. A los sacerdotes y religiosos de Irlanda: (…) Sé que muchos estáis decepcionados, desconcertados y encolerizados por la manera en que algunos de vuestros superiores abordaron esas cuestiones.
11. A mis hermanos, los obispos: No se puede negar que algunos de vosotros y de vuestros predecesores han fracasado, a veces lamentablemente, a la hora de aplicar las normas, codificadas desde hace largo tiempo, del derecho canónico sobre los delitos de abusos de niños.
Les exige:
Además de aplicar plenamente las normas del derecho canónico concernientes a los casos de abusos de niños, seguid cooperando con las autoridades civiles en el ámbito de su competencia. (…) El pueblo de Irlanda, con razón, espera que seáis hombres de Dios, que seáis santos, que viváis con sencillez, y busquéis día tras día la conversión personal.
(Benedicto XVI, Carta pastoral a los católicos de Irlanda, 19-III-2010)

Un diagnóstico muy completo en pocas palabras. El cual ha tocado todas las causas, en especial una gran error que ha hecho un dañó tan inmenso, que el Papa no ha dudado en compararlo y describirlo como que: “han obscurecido tanto la luz del Evangelio, como no lo habían hecho siglos de persecución”.

El problema fue temer la reducción del número de católicos, y muy especialmente el de las vocaciones. Fue así como se abrió la puerta a cualquiera, el sacerdocio perdió su dignidad como forma de vida.

Su respuesta a los sacerdotes pederastas es contudente, y a la vez misericordiosa. Nos demuestra que el cristiano no huye de sus deberes con la justicia: debemos castigar al culpable (y someternos a ella en caso de serlo); pero también, después del castigo y la reparación (e incluso en medio de estos), se les ofrece y recuerda la misericordia.

El Papa reitera en varias ocasiones quiénes fueron los culpables del escándalo: los pederastas y las autoridades que lo ocultaron. Nadie puede negar que Benedicto XVI no está haciendo frente a los verdaderos culpables.

Gracias Señor por darnos un gran Papa.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Benedicto XVI: FRENTE AL ESCÁNDALO DE LOS CURAS PEDERASTAS (II)

Es triste ver como en mi país algunas personas por razones mezquinas, siguen el coro anticlerical y católico de cierto laicismo izquierdoso (y ojo que mis hermanos liberales también caen en esto). Esto es más grave cuando son parte de la élite gobernante, ver acá. Claro, puede leer sólo para informarse y comprobar lo que digo, no tiene necesidad de embasurarse.
Sigamos con la lectura del documento papal, y luego nuestros humildes comentarios.
2. Por mi parte, teniendo en cuenta la gravedad de estos delitos y la respuesta a menudo inadecuada que han recibido por parte de las autoridades eclesiásticas de vuestro país, he decidido escribir esta carta pastoral para expresaros mi cercanía, y proponeros un camino de curación, renovación y reparación.
(…) Mientras os enfrentáis a los retos de este momento, os pido que recordéis la "roca de la que fuisteis tallados" (Isaías 51, 1). Reflexionad sobre la generosa y a menudo heroica contribución ofrecida a la Iglesia y a la humanidad por generaciones de hombres y mujeres irlandeses, y haced que de esa reflexión brote el impulso para un honesto examen de conciencia personal y para un sólido programa de renovación de la Iglesia y el individuo.
4. El cambio social ha sido muy veloz y a menudo ha repercutido adversamente en la tradicional adhesión de las personas a las enseñanzas y valores católicos. Asimismo, las prácticas sacramentales y devocionales que sustentan la fe y la hacen crecer, como la confesión frecuente, la oración diaria y los retiros anuales se dejaron, con frecuencia, de lado.
(Benedicto XVI, Carta pastoral a los católicos de Irlanda, 19-III-2010)


“Un camino de curación, renovación y reparación.” Es el camino que todos cuando pecamos debemos transitar. Curarnos del pecado, y por tanto: no vivir enfermos, no vivir con el peligro de volver a caer. Ser renovados para tener más fuerzas para hacer el bien y evitar el mal. Reparar el mal hecho por medio de una vida mortificada sin pensar en los pecados cometidos, sólo seguir a Cristo crucificado.

Gracias Señor porque Benedicto ha reconocido los errores del pasado por parte de la Iglesia, y desea REPARAR Y RENOVAR; basado en nuestra maravillosa herencia bimilenaria. No ha hecho escándalo, porque el pecado está en nuestra humanidad, porque las cifras son ínfimas (0,07% de los curas han estado inmersos), y porque es parte (TERRIBLEMENTE TRISTE) de nuestra condición limitada y libérrima.

Es sencillo, las fórmulas son las mismas: no abandonar la vida de piedad, y que este inspire la caridad y bondad diaria.

Monseñor Romero: 30 años de su martirio

Cuando tenía 15 años vi la película Salvador de Oliver Stone sobre la guerra civil en dicho país, y supe de la existencia y asesinato de Monseñor Romero; y luego, con la canción que le dedicó Rubén Blades siempre lo recordaba (ver abajo). Desde ese entonces siempre le tuvo una gran admiración. Después pude conocer su vida de varias lecturas que hice. Hace dos años escribí un post que posee varios links a páginas de Monseñor Romero, ver acá. Como hace dos años, lamento la politización de la izquierda radical sobre su vida (algo como podemos ver seguidamente en el video abajo de Telesur).

Monseñor Romero fue un santo, y algún día así lo reconocerá la Iglesia Católica que tanto amó.



30 años sin Óscar Romero en El Salvador (de El País)

El arzobispo, símbolo de la paz, fue asesinado durante una misa.- Amnistía Internacional insta al Gobierno salvadoreño a revocar la ley de amnistía de los responsables

Hoy se cumplen 30 años de la muerte de monseñor Óscar Romero, que fue asesinado en San Salvador en 1980 mientras celebraba una Eucaristía. El recuerdo del arzobispo salvadoreño coincide con un informe de Amnistía Internacional en el que insta al Gobierno de El Salvador a revocar una ley de amnistía "que protege a los responsables de miles de desapariciones y asesinatos durante los 12 años de conflicto armado, incluido el del arzobispo Óscar Arnulfo Romero".

El arzobispo salvadoreño monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por pistoleros mientras celebraba misa en la capilla de un hospital y durante su funeral, celebrado seis días más tarde, los militares mataron a más de veinte personas. Durante sus tres años como arzobispo, Romero pidió insistentemente el fin de esa violencia y defendió el derecho de los más pobres en el país centroamericano.

En un comunicado hecho público en Londres, la organización humanitaria internacional ha hecho al mismo tiempo un llamamiento a las fuerzas de seguridad para que cooperen plenamente con los investigadores permitiendo pleno acceso a sus archivos. "Resulta inaceptable que los responsables de miles de desapariciones, asesinatos y torturas no hayan tenido que responder aún de sus crímenes", ha dicho Kerrie Howard, subdirectora para las Américas de Amnistía Internacional.

Un informe de la Comisión de la Verdad salvadoreña llegó en 1992 a la conclusión de que el mayor Roberto D' Aubuisson, mientras tanto fallecido, ordenó el asesinato del arzobispo a miembros de su servicio de seguridad, que actuaron como "un escuadrón de la muerte".

En 1993, El Salvador aprobó una ley de amnistía por la que impedía procesar a los asesinos y responsables de las numerosas matanzas, denuncia Amnistía Internacional, según la cual nadie ha tenido que responder por los crímenes cometidos durante el conflicto, que se prolongó desde 1980 hasta 1992.

El Gobierno salvadoreño reconoció en 2009 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos su responsabilidad internacional por el asesinato de monseñor Romero, pese a lo cual, según AI, "no se ha tomado medida alguna para investigar lo ocurrido".

Miles de salvadoreños fueron asesinados, hechos desaparecer, violados o reclutados a la fuerza como niños soldados durante aquel conflicto. Muchos niños fueron asesinados, hechos desaparecer o entregados a otras personas de El Salvador o de fuera del país para su adopción con el falso pretexto de que habían sido abandonados por sus padres. Entre las víctimas había defensores de los derechos humanos, sindicalitas, abogados, periodistas, críticos del Gobierno y en su mayor parte civiles inocentes que no estaban directamente involucrados en el conflicto.

"Vi morir a monseñor Romero"

Menos de 60 personas presenciaron la muerte del arzobispo metropolitano asesinado de un disparo en el corazón la tarde del 24 de marzo de 1980.

Leonor, oriunda de Armenia, Sonsonate, tenía 23 años de edad y estudiaba administración de empresas en la Universidad de El Salvador. Vivía como pupila de un matrimonio en la colonia Miramonte. Solía ir a misa a la iglesia a la iglesia La Resurrección, pero aquel 24 de marzo de 1980, decidió ir a la capilla del hospital La Divina Providencia, sin siquiera saber quien oficiaría la misa, mucho menos en memoria de quien.No era la primera vez que iba a la capilla, por lo menos había ido unas diez veces antes a escuchar misa, siempre a las 6:00 de la tarde.Ese lunes 24 fue a la universidad en la mañana y por a tarde llevó al hijo de la pareja que la hospedaba a pasear al parque de la colonia Centroamérica. En realidad era el pretexto para verse con su novio. A eso de las 5:00 regresó a la casa en la calle Toluca, se bañó y a las 5:50 ya estaba en la capilla.

En la iglesia había alrededor de 50 personas, a lo sumo 60. Adelante estaba sentadas las monjas que cuidaban a los enfermos y un grupo de señores que evidentemente eran los familiares de la deudora a quien dedicaban la misa. Atrás estaban personas que siempre van a las misas, sin importar si conocen al difunto. Ella se sentó en la hilera derecha, aproximadamente en la octava banca.Leonor se sintió sorprendida cuando observó que el oferente de la misa era el arzobispo de San Salvador, Monseñor Óscar Arnulfo Romero. Había escuchado sus homilías y en la universidad todo el mundo hablaba de él pero nunca lo había visto en persona. Le pareció más joven de lo que se veía en los periódicos, su voz más firme que a través de la radio y sobretodo le pareció una persona humilde.

Sabiendo que era toda una figura muy respetada en todo el país intentó poner atención a su sermón , pero estaba preocupada porque al siguiente día tenía que viajar a Armenia a dejar unos documentos que su padre iba a usar para hacer un préstamo. Algunos documentos se le habían extraviado.

Pensando en los documentos estaba cuando escuchó más fuerte la voz de Romero. El arzobispo estaba leyendo, levantó la mirada y en ese momento se escuchó como un fuerte mortero que hizo eco en la pequeña capilla.

Las monjas y las personas que estaba adelante se levantaron, dos señores comenzaron a hacer fotos y Leonor volvió la vista hacia atrás. Alcanzó a ver la espalda de un hombre que caminaba apresurado con un arma en la mano. En ese instante no tuvo reacción más que taparse la boca y llorar. Eran las 6:25 en punto. 30 años después ella reconocería esa espalda, aunque asegura no recordar el color de la ropa. La imagen le que quedado grabada en su subconsciente.

Sobre monseñor mortalmente herido las monjas lloraban y pedían auxilio. Se levantó junto a un señor de avanzada edad que estaba en la misma banca y en una acción refleja caminaron unos cinco pasos hacia donde estaba monseñor. Leonor asegura que vio el último suspiro de monseñor Romero.

Perpleja por lo ocurrido y por el alboroto adentro de la capilla, temió salir a la calle. Pensaba que el asesino podía estar esperando a quienes saliera o que tenía que estar adentro para ayudar a las monjas.

Unos cinco minutos después del disparo, Leonor vio que comenzaron a salir de la capilla algunas personas y se atrevió a salir. En la calle frente a la capilla no estaba nadie ni siquiera pasaban carros. La calle Toluca es poco transitada, pero a las 6:30 de la tarde de un lunes siempre pasaban vehículos. Leonor lo sabía porque ella tenía dos años de vivir en la zona.

Tuvo miedo caminar hacia su casa, ubicada a unas dos cuadras. Lo hizo hasta que escuchó sirenas. Al llegar a su casa lo primero que hizo fue telefonear a su novio y contarle lo sucedido. El novio le dijo que no le contara a nadie más y que no saliera. Él iba a ir a pie a la iglesia para informarse de lo ocurrido.Leonor se encerró en su cuarto cuando de repente la pareja de esposos le fue a tocar la puerta. “Leonor salga, dicen que acaban de matar a monseñor Romero”, le dijeron. Ella salió llorando y le contó que había presenciado el asesinato porque estaba en la misa.La joven ya no quiso salir, mientras que los esposos se fueron a curiosear y regresaron hasta cerca de las 8:00 de la noche. Leonor encendió la radio y la mayoría de emisoras informaban sobre la muerte del religioso, con versiones tan variopintas. En unas emisoras decían que había sido un comando urbano, en otras que personas con uniformes policiales.

El martes 25 Leonor se alistó para viajar a Armenia. Llegó a las 9:00 de la mañana y no pudo evitar narrar a sus padres lo ocurrido. Su madre tuvo miedo y le rogó porque ya no regresara a San Salvador hasta que pasara la “bulla” por el asesinato.Una amiga, que desconocía que ella había presenciado el magnicidio, la llegó a invitar para que viajaran a San Salvador a visitar la catedral donde permanecía el cadáver. Viajaron el viernes, pero en el desvío de Armenia una pareja de guardias detuvo al bus en que viajaban y los revisaron. Les advirtieron que si iban a ver a monseñor Romero les podía pasar algo.

En el camino se encontraron alrededor de diez retenes. Si alguien iba de negro o blanco, en señal de luto, lo apartaban y lo comenzaban a interrogar.

Leonor y su amiga Ana Luisa llegaron a catedral e hicieron una larga fila para ver el cadáver de monseñor. Cuando salieron buscando el mercado central para tomar el bus hacia la terminal de occidente, sintieron que alguien las perseguía. Aceleraron el paso y tuvieron que pagar taxi. Cuando estaban en el vehículo de alquiler notaron que dos hombres armados las perseguían. Ana Luisa tomó el bus hacia Armenia y Leonor se regresó para la colonia Miramonte. Había decidido asistir al entierro el domingo y consideró que iba a ser demasiado peligroso viajar desde Armenia.

El domingo, a las 8:00 de la mañana, Leonor con un grupo de compañeros de la universidad se juntaron en Metrocentro para salir juntos a catedral. Tuvieron que irse a pie porque no pasaban autobuses por miedo a lo que podría pasar en el centro de la capital.A las 9:00 lograron llegar al Palacio Nacional y el gentío era tal que consideraron que no iban a poder estar cerca del féretro. Repentinamente Leonor perdió de vista a sus tres compañeros. Los buscó, pero en aquel mar de gente le fue imposible. Hasta aquí ninguno de sus compañeros sabía que ella había presenciado la muerte de monseñor.

Logró llegar a la segunda calle avenida norte, hoy conocida como avenida monseñor Óscar Arnulfo Romero y con su 1.70 metros de altura alcanzaba a ver la entrada principal. Leonor estaba rodeada por fieles que con ramos pascuales (era domingo de ramos lloraban y rezaban por monseñor. A eso de las 10:50 vio movimientos extraños de hombres armados que se movilizaban en medio de la gente y alcanzó a ver a hombres armados sobre el palacio nacional. Algo raro estaba pasando porque la gente comenzó a ponerse incómoda. De repente, a eso de las 11:00 se escuchó un fuerte estruendo y un enfrentamiento armado. Disparaban desde el techo del palacio y desde el edificio del desaparecido banco Salvadoreño. La gente comenzó a correr de manera desesperada y a intentar meterse a la iglesia. Muchos murieron aplastados, especialmente anciano y niños. La catedral fue insuficiente para dar protección a los miles de feligreses.El tiroteo duró algunos minutos. Cuando terminó mucha gente había huido hacia a plaza Morazán, hacia el parque Libertad y hacia donde pudieron. En la calle quedaron zapatos, rastros de sangre y gente muerte. Algunas a balazos, otras aplastadas.

Leonor alcanzó a correr hacia el parque Libertad, donde se encontró a uno de sus compañeros que con un arma de fuego gritaba a la gente que se quedaran en los portales de la Dalia. No lo volvió a ver nunca más y luego supo que se había ido con la guerrilla.Regresó a catedral cuando la calma había vuelto, alcanzó a ver el féretro de monseñor Romero y se marchó para la colonia Miramonte. El lunes siguiente la pareja de esposos con los que vivía compraron La Prensa Gráfica y en una de las fotos aparecía Leonor observando el ataúd.

La joven tuvo miedo y por recomendación de su padre pasó cerca de un año sin volver a Armenia, porque en el pueblo todos habían visto la foto.Leonor jamás ha vuelto a ir a la capilla la Divina Providencia. Se graduó de administración de empresas a los 27 años se casó y ahora vive en Santa Tecla. Nunca nadie la llamó a atestiguar, aunque de “todos modos mi testimonio no aportaría mucho”, dice.De vez en cuando sueña que está en una capilla y que observa cuando un hombre mata al sacerdote, solo que en sus sueños la víctima es su padre, un hombre que aún vive y que por azares de la vida también se llama Óscar Romero… como monseñor.

martes, 23 de marzo de 2010

Benedicto XVI: FRENTE AL ESCÁNDALO DE LOS CURAS PEDERASTAS (I)


1. Queridos hermanos y hermanas de la Iglesia en Irlanda: os escribo con gran preocupación como Pastor de la Iglesia universal. Al igual que vosotros estoy profundamente consternado por las noticias concernientes al abuso de niños y jóvenes indefensos por parte de miembros de la Iglesia en Irlanda, especialmente sacerdotes y religiosos. Comparto la desazón y el sentimiento de traición que muchos de vosotros experimentaron al enterarse de esos actos pecaminosos y criminales y del modo en que fueron afrontados por las autoridades de la Iglesia en Irlanda. (Benedicto XVI, Carta pastoral a los católicos de Irlanda, 19-III-2010)

Gracias Señor porque nuestro santo padre ha condenado y atacado desde un principio estos nuevos crímenes, que dañan a las víctimas (que por ser “contra niños indefensos” el crimen se hace más abominable) y a la Iglesia Católica. Sus palabras son claras: HA HABIDO UNA FALTA GRAVE, NO SÓLO EN EL PECADO-DELITO, SINO EN EL PECADO-DELITO DEL OCULTAMIENTO POR PARTE DE LAS AUTORIDADES DE LA IGLESIA. No se quedó con condenar el delito, sino que ha denunciado lo que más daño causa a la Iglesia: el silencio cómplice; y ha señalado que los que causaron el daño deben responder ante la justicia, pero sin olvidar que serán perdonados por Dios después de su arrepentimiento, penitencia y reparación. Porque no se odia al pecador sino al pecado. No será fácil, pero Benedicto ha enfrentado el problema de la manera más sabia y cristiana.

Santo Padre: !ESTOY ORGULLOSO DE TENERLO COMO PAPA, CUENTE CON MIS ORACIONES Y FIDELIDAD!

domingo, 21 de marzo de 2010

¿17 seminarios en Venezuela? Datos en internet

VENEZUELA (17 Seminarios Mayores)

Circunscripción:
Barquisimeto
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor La Divina Pastora
Dirección:
Cerro El Manzano, Vía Río Claro Km. 4
Apartado Postal:
Apartado Postal 321
Ciudad:
Barquisimeto, Estado Lara
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-51) 33 30 50
Fax:
(58-51) 32 42 26
E-Mail:

Rector:
Pbro. Félix Sánchez Jiménez


Circunscripción:
Barquisimeto
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Juan Pablo II
Dirección:
Cerro El Manzano Km. 6, Vía Río Claro
Apartado Postal:
Apartado Postal 484
Ciudad:
Barquisimeto, Estado Lara
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-51) 33 38 24
Fax:

E-Mail:

Rector:
Mons. Nelson Inginio Torrealba Pinto


Circunscripción:
Calabozo
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San José de Calabozo
Dirección:
Centro Administrativo
Apartado Postal:

Ciudad:
Calabozo - 2312 Estado Guárico
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-46) 71 63 97 Rector: 72 29 97
Fax:
(58-46) 71 63 97
E-Mail:
eucal@cantv.net
Rector:
Pbro. Luis Alfonso Márquez Molina, CJM


Circunscripción:
Caracas, Santiago de Venezuela
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Santa Rosa de Lima
Dirección:
Sabana de Blanco, La Pastora
Apartado Postal:
Apartado Postal 129
Ciudad:
Caracas 1010
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-2) 862 75 01, 862 92 40
Fax:
(58-2) 860 85 31
E-Mail:
semstaros@hotmail.com
Rector:
Mons. José Manuel Romero


Circunscripción:
Caracas, Santiago de Venezuela
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San José de El Hatillo
Dirección:
Prolongación Calle El Progreso
Apartado Postal:
Apartado Postal 89676, Caracas 1080
Ciudad:
El Hatillo, Estado Miranda
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-2) 963 17 97, 963 17 71
Fax:
(58-2) 963 17 97
E-Mail:
admssj@seminariosanjose.ve
Rector:
Pbro. Paolo Borelli


Circunscripción:
Caracas, Santiago de Venezuela
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor de Adultos San Ignacio de Antioquia
Dirección:
Antigua San José de Avila, final Av. Baralt
Apartado Postal:

Ciudad:
Caracas, D.F.
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-2) 862 14 55
Fax:

E-Mail:
diegocar@cantv.net
Rector:
Pbro. Jacques François Caroen


Circunscripción:
Ciudad Bolívar
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Jesús Buen Pastor
Dirección:
Av. Andrés Eloy Blanco, con calle Naiguatá - Palacio Episcopal
Apartado Postal:
Apartado 42
Ciudad:
Ciudad Bolívar, Estado Bolívar
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-85) 41 812
Fax:
(58-85) 40 821
E-Mail:
merayo@cantv.net
Rector:
Pbro. Carlos Merayo Alvarez


Circunscripción:
Coro
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San Ignacio de Antioquia
Dirección:
Calle Palmá Sola No. 160 (Diagonal a la Capilla Universitaria)
Apartado Postal:
Apartado 7342
Ciudad:
4101-A Coro, Estado Falcon
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-68) 51 07 46
Fax:
(58-68) 51 88 68
E-Mail:
semasia@funflc.org.ve
Rector:
Pbro. Danilo Bianco Tono


Circunscripción:
Cumaná
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San José de Cumaná
Dirección:
Calle Catedral No. 3
Apartado Postal:
Apartado Postal 134
Ciudad:
Cumaná, Estado Sucre
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-93) 31 44 07
Fax:
(58-93) 31 36 67
E-Mail:

Rector:
Mons. Ireneo Valbuena Lozano


Circunscripción:
La Guaira
Tipo:
Diócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San Pedro Apóstol
Dirección:
Av. Ibarra, Urbanización Álamo
Apartado Postal:
Apartado 321
Ciudad:
Macuto, Estado Vargas
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-2) 33 44 262 Rector: 012-7249682
Fax:

E-Mail:

Rector:
Pbro. Rafael Troconis


Circunscripción:
Los Teques
Tipo:
Diócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Jesucristo Buen Pastor
Dirección:
Calle Wonder, al frente de INZETA, vía El Tambor
Apartado Postal:

Ciudad:
Los Teques, Estado Miranda
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-32) 41 247
Fax:
(58-32) 32 33 01 (curia)
E-Mail:

Rector:
Pbro. Reny Vásquez


Circunscripción:
Maracaibo
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino de Maracaibo
Dirección:
Carretera El Mojan, Kilómetro 30
Apartado Postal:

Ciudad:
Maracaibo, Estado Zulia
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-61) 23 88 07
Fax:
(58-61) 23 88 07
E-Mail:

Rector:
Pbro. Eduardo Ortigoza


Circunscripción:
Maracay
Tipo:
Diócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor María Madre de la Iglesia
Dirección:
Av. Monseñor Feliciano González, Urb. La Floresta
Apartado Postal:

Ciudad:
Maracay, Estado Aragua
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-43) 42 07 82
Fax:
(58-43) 42 30 89
E-Mail:

Rector:
Pbro. Germán Vivas


Circunscripción:
Maturín
Tipo:
Diócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San Pablo Apóstol
Dirección:
Carrera 3, Sector El Silencio de Campo Alegre (al lado del Centro APEP)
Apartado Postal:

Ciudad:
Maturín, Estado Monagas
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-91) 43 91 63
Fax:
(58-91) 43 91 51
E-Mail:
pablom@cntv.net
Rector:
Pbro. Gustavo Ulloa


Circunscripción:
Mérida
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor San Buenaventura
Dirección:
Calle Ayacucho No. 25
Apartado Postal:
Apartado Postal 105
Ciudad:
Mérida, Estado Mérida
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-74) 52 96 33
Fax:
(58-74) 52 99 27
E-Mail:

Rector:
Pbro. Eduardo Contreras Pernía


Circunscripción:
San Cristóbal de Venezuela
Tipo:
Diócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino de San Cristóbal
Dirección:
Calle Tolco, Palmira
Apartado Postal:
Apartado 26
Ciudad:
San Cristóbal, Estado Táchira
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-76) 94 40 90
Fax:
(58-76) 94 40 72
E-Mail:

Rector:
Pbro. José Gregorio Melo Sánchez


Circunscripción:
Valencia
Tipo:
Arquidiócesis
Nombre del Seminario:
Seminario Mayor Arquidiocesano Nuestra Señora del Socorro
Dirección:
Antigua Hacienda Monteserino - San Diego
Apartado Postal:

Ciudad:
Valencia, Estado Carabobo
País:
VENEZUELA
Teléfono:
(58-41) 81 24 44 / 48 / 76 / 64
Fax:
(58-41) 81 24 44 Ext. 105
E-Mail:
semina1@viptel.com
Rector:
Mons. José Francisco Jiménez Rodríguez

jueves, 18 de marzo de 2010

Benedicto XVI: el camino hacia Dios por San Buenaventura

San Buenaventura y la Teología: “La fe está en el intelecto, de manera tal que provoca el afecto. Por ejemplo: conocer que Cristo murió 'por nosotros' no se queda en conocimiento, sino que se convierte necesariamente en afecto, en amor” (Proemium in I Sent., q. 3).
(…) Quien ama quiere conocer cada vez mejor y más a lo amado; la verdadera teología no empeña la razón y su búsqueda motivada por la soberbia, sed propter amorem eius cui assentit – motivada por el amor de Aquel, al que ha dado su consenso" (Proemium in I Sent., q. 2), y quiere conocer mejor al amado: esta es la intención fundamental de la teología. Para san Buenaventura es por tanto determinante al final la primacía del amor.
(…) Es evidente que el acento específico de su teología, del que he dado solo un ejemplo, se explica a partir del carisma franciscano: el Pobrecillo de Asís, más allá de los debates intelectuales de su tiempo, había mostrado con toda su vida la primacía del amor: era un icono viviente y enamorado de Cristo y así hizo presente, en su tiempo, la figura del Señor – convenció a sus contemporáneos no con las palabras, sino con su vida.
(…) Las palabras conclusivas de su
"Itinerario de la mente en Dios", en una lectura superficial, pueden parecer como la expresión exagerada de una devoción sin contenido; leídas, en cambio, a la luz de la teología de la Cruz de san Buenaventura, son una expresión límpida y realista de la espiritualidad franciscana: "Si ahora anhelas saber cómo sucede esto (es decir, la subida hacia Dios), interroga a la gracia, no a la doctrina; al deseo, no al intelecto; al gemido de la oración, no al estudio de la letra;... no a la luz, sino al fuego que inflama y transporta todo en Dios” (VII, 6). Todo esto no es anti intelectual ni tampoco anti racional: supone el camino de la razón, pero lo trasciende en el amor de Cristo crucificado. Con esta transformación de la mística del Pseudo-Dionisio, san Buenaventura se coloca en los inicios de una gran corriente mística, que ha elevado y purificado mucho la mente humana: es un culmen en la historia del espíritu humano. (Benedicto XVI, Audiencia General, 10-III-2010).

miércoles, 17 de marzo de 2010

Influencias en la juventud de Karol Wojtyla: El "Teatro Rapsódico". Leyendo la biografía de Juan Pablo II de Weigel (IX)

El Teatro Rapsódico, teatro clandestino durante la ocupación nazi a Polonia, fue muy productivo: 22 representaciones y más de 100 ensayos. No era un pasatiempo que habría acabado por condenarles al aburrimiento. Los jóvenes actores se consideraban involucrados en un movimiento de resistencia. Su propósito era salvar la cultura polaca de la ocupación, y contribuir a restaurar el alma de la nación, lo cual se erigía en condición previa a su resurrección política. (Weigel, George; 1999, Biografía de Juan Pablo II. Testigo de la esperanza, P. 101).
Señor, danos fuerzas a los que nos desempeñamos en el mundo de la cultura, para que logremos conservar y fortalecer los valores cristianos y democráticos en estos tiempos de violencia y autoritarismo. Ayúdanos a crear espacios de libertad y virtudes, los cuales nos permita reconstruir el país.

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