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domingo, 23 de mayo de 2010

Copérnico de nuevo en la Catedral Frombork (Polonia),


Copérnico, enterrado por segunda vez
Nicolás Copérnico, el científico polaco impulsor de la teoría heliocéntrica, fue enterrado de nuevo en la catedral de Frombork (Polonia), donde se encontraba su tumba hasta que, hace cuatro años, sus restos fueron exhumados para someterlos a un análisis de ADN y confirmar su identidad.
Copérnico (1473-1543) descansará bajo el altar mayor del templo, en un sepulcro de granito negro de más de dos toneladas de peso, presidido por una lápida de tres metros de altura que recordará a una de las figuras fundamentales de la astronomía moderna.
El entierro fue oficiado por el nuncio del Papa en Polonia, Jozef Kowalczyk, y el arzobispo de Lublin, Jozef Zycinski, en una ceremonia en la que la Iglesia católica despidió con solemnidad a un hombre de ciencia que en su tiempo fue considerado un hereje por sus ideas revolucionarias.
Hasta ahora, y tras su exhumación, la tumba provisional de Copérnico se ubicó en el castillo de Olsztyn, donde el científico vivió parte de su vida, y posteriormente en la catedral de esa misma ciudad.
Un periplo de cinco años
El periplo del astrónomo comenzó en 2005, cuando arqueólogos polacos hallaron sus restos mortales en una pequeña tumba sin nombre en la catedral de Frombork, en la costa polaca del mar Báltico.
Ante las dudas de si esos restos pertenecían verdaderamente a Copérnico, los huesos fueron exhumados para someterlos a un análisis de ADN, que finalmente confirmó que se trataba del célebre polaco.
Posteriormente un equipo de científicos suecos presentó la reconstrucción facial del cráneo encontrado y pusieron cara a Copérnico, un hombre con nariz aguileña y ojos hundidos, tal y como ya se mostraba en los retratos que se conservan de él en Polonia.
El astrónomo marcó un antes y un después en el estudio de la astronomía con su obra "De Revolutionibus Orbium Coelestium" (Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes).
En ese texto, basándose en cálculos matemáticos y astronómicos, Copérnico dota de base científica una antigua teoría heliocéntrica griega, según la cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no al revés, como se creía hasta entonces.

domingo, 2 de mayo de 2010

El caso del fundador de los Legionarios de Cristo, o como los cristianos podemos ser engañados por nuestros propios pastores

COMENTARIO BLOGUERIL

Al leer en el comunicado de la Santa Sede las palabras: “Sistema de poder”, me genera un gran temor que en los diversos movimientos de la Iglesia se pueda repetir el terrible caso del fundador de los Legionarios de Cristo. Seamos sinceros: el hecho del carisma fundacional nos ciega, el cariño a los fundadores y pastores nos puede alejar de la VERDAD. Es algo terrible, por lo que siempre debemos estar alertas, y concientes de la humanidad de nuestros líderes. No olvidemos jamás este caso, ni tantos otros. No caigamos en la ingenuidad, y muchos menos en el ocultar el pecado por creer que esto protegerá a la Iglesia. El espíritu sectario siempre nos acecha, debemos estar siempre alertas como lo estamos contra todo pecado, porque este es otro pecado, quizás uno de los más graves. Las pocas ocasiones que ha tratado legionarios me han parecido gente muy buena, un poco “acartonadas”, pero muy buenos; no tengo yo por qué establecer su estilo de vestir o tratar a los demás. En todo caso, reitero la idea de que un movimiento de la Iglesia bueno (que santifica a muchos) puede ser fundado por una persona de doble vida nada santa. Parece imposible pero ha pasado. Pero... ¡NUNCA MÁS!.


Comunicado de la Santa Sede sobre los Legionarios de Cristo
Al final de la visita apostólica
CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 1 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el comunicado que ha emitido la Santa Sede este sábado sobre los Legionarios de Cristo tras las reuniones mantenidas entre el 30 de abril y el 1 de mayo en el Vaticano por los cinco visitadores apostólicos.

* * *

1. En los días 30 de abril y 1 de mayo, el cardenal secretario de Estado ha presidido en el Vaticano una reunión con los cinco obispos encargados de la visita apostólica a la congregación de los Legionarios de Cristo (monseñor Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid: monseñor Charles Chaput, O.F.M.Cap, arzobispo de Denver; monseñor Ricardo Ezzati Andrello, SDB, arzobispo de Concepción; monseñor Giuseppe Versaldi, obispo de Alessandria; monseñor Ricardo Watty Urquidi, M.Sp.S., obispo de Tepic). En ella han participado los prefectos de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y el sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.
Una de las sesiones se ha desarrollado en presencia del Santo Padre, a quien los visitadores han presentado una síntesis de sus relaciones, ya enviadas anteriormente.
Durante la visita, han sido entrevistados personalmente más de mil Legionarios y han sido analizados varios centenares de testimonios escritos. Los visitadores han visitado casi todas las casas religiosas y muchas obras de apostolado dirigidas por la congregación. Han escuchado de palabra o leído por escrito el juicio de muchos obispos diocesanos de los países en los cuales trabaja la congregación. Los visitadores también han hablado con numerosos miembros del Movimiento "Regnum Christi", aunque éste no era objetivo de la visita, en particular hombres y mujeres consagrados. Han recibido también una notable correspondencia por parte de laicos comprometidos y de familiares de miembros del Movimiento.
Los cinco visitadores han dado testimonio de la acogida sincera que se les ha dispensado y el espíritu de colaboración activa mostrado por la congregación y por los diferentes religiosos. Aunque actuaron independientemente, han llegado a una valoración ampliamente convergente y a un juicio compartido. Han atestiguado que han encontrado un gran número de religiosos ejemplares, honestos, llenos de talento, muchos de los cuales jóvenes, que buscan a Cristo con celo auténtico y que ofrecen toda su existencia a la difusión del Reino de Dios.
2. La visita apostólica ha podido comprobar que la conducta del padre Marcial Maciel Degollado ha causado consecuencias serias en la vida y en la estructura de la Legión, hasta el punto de que requiere un camino de profunda revisión.
Los gravísimos y objetivamente inmorales comportamientos del padre Maciel, confirmados por testimonios incontrovertibles, representan, en algunos casos, auténticos delitos y manifiestan una vida sin escrúpulos ni auténtico sentimiento religioso. Esta vida era desconocida para gran parte de los Legionarios, sobre todo por el sistema de relaciones entretejido por el padre Maciel, quien hábilmente había sabido crearse pretextos, ganarse la confianza, amistad y silencio de los que le rodeaban y reforzar su propio papel de fundador carismático.
En ocasiones, un lamentable descrédito y alejamiento de cuantos dudaban de su recto comportamiento, así como la errada convicción de no querer dañar el bien que la Legión estaba realizando, habían creado a su alrededor un mecanismo de defensa que le permitió ser inatacable durante mucho tiempo, haciendo que, por consiguiente, fuera muy difícil conocer su verdadera vida.
3. El celo sincero de la mayoría de los Legionarios, que ha emergido también en las visitas a las casas de la congregación y a muchas de sus obras, apreciadas por numerosas personas, ha llevado a muchos en el pasado a retener que las acusaciones, que iban siendo cada vez más insistentes y se iban multiplicando, no podían ser más que calumnias.
Por lo tanto, el descubrimiento y el conocimiento de la verdad acerca de su fundador ha provocado en los miembros de la Legión una sorpresa, desconcierto y profundo dolor, que los visitadores han evidenciado de diferentes maneras.
4. De los resultados de la visita apostólica han surgido con claridad estos elementos entre otros:
a) La necesidad de redefinir el carisma de la congregación de los Legionarios de Cristo, preservando el núcleo verdadero, el de la "militia Christi", que caracteriza la acción apostólica y misionera de la Iglesia y que no se identifica con la eficiencia a toda costa;
b) La necesidad de revisar el ejercicio de la autoridad, que debe estar unida a la verdad, para respetar la conciencia y desarrollarse a la luz del Evangelio como auténtico servicio eclesial;
c) La necesidad de preservar el entusiasmo de la fe de los jóvenes, el celo misionero, el dinamismo apostólico, por medio de una adecuada formación. De hecho, la desilusión sobre el fundador podría cuestionar la vocación y ese núcleo de carisma que pertenece a los Legionarios de Cristo y es propio de ellos.
5. El Santo Padre quiere asegurar a todos los Legionarios de Cristo y a los miembros del "Regnum Christi" que no se quedarán solos: la Iglesia tiene la firme voluntad de acompañarles y de ayudarles en el camino de purificación que les espera. Éste comportará también un encuentro sincero con cuantos, dentro y fuera de la Legión, han sido víctimas de los abusos sexuales y del sistema de poder aplicado por el fundador: a ellos se dirige en este momento el pensamiento y la oración del Santo Padre, junto con la gratitud hacia quienes, a pesar de grandes dificultades, han tenido la valentía y la constancia para exigir la verdad.
6. El Santo Padre, agradeciendo a los visitadores por el delicado trabajo que han desarrollado con competencia, generosidad y profunda sensibilidad pastoral, se ha reservado la facultad para indicar próximamente las modalidades de este acompañamiento, comenzando por el nombramiento de su delegado y de una comisión de estudio de las constituciones.
A los miembros consagrados del Movimiento "Regnum Christi", que lo han pedido con insistencia, el Santo Padre enviará un visitador.
7. Por último, el Papa renueva a todos los Legionarios de Cristo, a sus familias, a los laicos comprometidos en el Movimiento "Regnum Christi", su aliento en este momento difícil para la congregación y para cada uno de ellos. Les exhorta a no perder de vista que su vocación, surgida del llamamiento de Cristo y animada por el ideal de testimoniar al mundo su amor, es un auténtico don de Dios, una riqueza para la Iglesia, el fundamento indestructible sobre el cual construir el futuro personal y el de la Legión.
[Traducción del original italiano realizada por ZENIT]

sábado, 27 de marzo de 2010

Un documento para la historia de la Iglesia: Legionarios de Cristo aceptan los terribles pecados de su fundador

Permalink: http://www.zenit.org/article-34795?l=spanish
Comunicado sobre la situación de la Legión de Cristo y del Regnum Christi
Emitido por el Consejo General y los directores territoriales de la congregación
ROMA, viernes, 26 de marzo de 2010 (
ZENIT.org).- Publicamos el comunicado sobre las presentes circunstancias de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi, que han emitido el Consejo General y los directores territoriales de la congregación religiosa el 25 de marzo al final de su reunión anual celebrada en Roma.

* * *
25 de marzo de 2010
Solemnidad de la Anunciación del Señor
Introducción
Con ocasión de la reunión anual de los directores territoriales con el director general y su consejo, queremos dirigirnos a nuestros hermanos legionarios de Cristo, a los consagrados y a los miembros del Movimiento Regnum Christi, familiares y amigos que nos acompañan en este momento de nuestra historia, así como a todos aquellos que han sido afectados, heridos o escandalizados por las acciones reprobables de nuestro fundador, el P. Marcial Maciel Degollado, L.C.
Nos ha llevado tiempo asimilar estos hechos de su vida. Para muchos -sobre todo para las víctimas- este tiempo ha sido demasiado largo y doloroso.
En ocasiones no hemos podido o sabido salir al paso de todos como hubiera sido necesario y como, de hecho, era nuestro deseo. Por eso sentimos la necesidad de emitir este comunicado.
Acerca de algunos hechos de la vida de nuestro fundador, el P. Marcial Maciel, L.C. (1920-2008)
Habíamos pensado y esperado que las acusaciones presentadas contra nuestro fundador fuesen falsas e infundadas, pues no correspondían a la experiencia que teníamos de su persona y de su obra. Sin embargo, el 19 de mayo de 2006 fue emitida una comunicación de la Sala de Prensa de la Santa Sede como conclusión de la investigación canónica que la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) había iniciado en el año 2004. En ese entonces, la CDF llegó a una certeza moral suficiente para imponer sanciones canónicas graves, correspondientes a las acusaciones hechas en contra del P. Maciel, entre las cuales se incluían actos de abuso sexual a seminaristas menores. Por lo tanto, profundamente consternados, debemos decir que estos hechos sucedieron.
En efecto, «la Congregación para la Doctrina de la Fe, [...] decidió -teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del padre Maciel, como su delicada salud- renunciar a un proceso canónico e invitar al padre a una vida reservada de oración y de penitencia, renunciando a todo ministerio público. El Santo Padre aprobó estas decisiones» (Comunicado de la Sala de Prensa de la Santa Sede, 19 de mayo de 2006).
Posteriormente, supimos que había tenido una hija en el contexto de una relación prolongada y estable con una mujer y otras conductas graves. Más adelante aparecieron otras dos personas, hermanos entre sí, que afirman ser hijos suyos, fruto de la relación con otra mujer.
Reprobamos estos y todos los actos contrarios a los deberes de cristiano, religioso y sacerdote en la vida del P. Maciel, y afirmamos que no corresponden a lo que nos esforzamos por vivir en la Legión de Cristo y en el Movimiento Regnum Christi.
La Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi ante estos hechos
Expresamos, una vez más, nuestro dolor y pesar a todas y cada una de las personas que hayan sido dañadas por las acciones de nuestro fundador.
Participamos del sufrimiento que este escándalo ha causado a la Iglesia y nos aflige y apena profundamente.
Queremos pedir perdón a todas aquellas personas que lo acusaron en el pasado y a quienes no se dio crédito o no se supo escuchar, pues en su momento no podíamos imaginarnos estos comportamientos. Si resultase que ha habido alguna colaboración culpable, actuaremos según los principios de la justicia y caridad cristianas, responsabilizando de sus hechos a estas personas.
Asimismo, pedimos perdón a nuestros familiares, amigos, bienhechores y a todas las personas de buena voluntad que hayan sentido que su confianza ha sido herida.
Por otra parte, como miembros del cuerpo místico de Cristo sentimos la necesidad de expiar con espíritu cristiano sus faltas y el escándalo por ellas causado. Para ello, invitamos a quienes forman parte de nuestra familia religiosa a intensificar su oración y sacrificio.
Es también nuestro deber cristiano y sacerdotal seguir saliendo al paso de las personas que han sido afectadas de algún modo. A ellos va nuestra mayor solicitud y les seguimos ofreciendo la ayuda espiritual y pastoral que necesiten. Así, buscamos contribuir a la necesaria reconciliación cristiana. Al mismo tiempo, somos conscientes de que Jesucristo es el único capaz de sanar definitivamente y de «hacer nuevas todas las cosas» (cf. Ap 21, 5).
Dios, en sus misteriosos designios, eligió al P. Maciel como instrumento para fundar la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi, y agradecemos a Dios el bien que realizó. A la vez, aceptamos con dolor que, ante la gravedad de sus faltas, no podemos mirar su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal.
Inspirándonos en el ejemplo de Cristo que condena el pecado pero busca salvar al pecador, y convencidos del significado y la belleza del perdón, encomendamos a nuestro fundador al amor misericordioso de Dios.
La Visita Apostólica
Deseamos expresar nuestra gratitud al Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, no sólo por renovarnos «su solidaridad y su plegaria en estos momentos delicados» (cf. Carta del Cardenal Tarcisio Bertone, SDB, al P. Álvaro Corcuera, 10 de marzo de 2009), sino también por habernos ofrecido el instrumento de la Visita Apostólica para ayudarnos a «superar las dificultades existentes» (ibid.). Así, esperamos dar los pasos necesarios para consolidar los fundamentos, la formación y la vida cotidiana de los legionarios de Cristo y de los miembros del Movimiento Regnum Christi.
Agradecemos a los cinco visitadores apostólicos, Mons. Ricardo Blázquez, Mons. Charles J. Chaput, OFM Cap., Mons. Ricardo Ezzatti, SDB, Mons. Giuseppe Versaldi y Mons. Ricardo Watty, MSSp, todo el trabajo que han realizado con tanta entrega y solicitud paternas.
Acogeremos con obediencia filial las indicaciones y recomendaciones del Santo Padre que resulten de la Visita Apostólica y nos comprometemos a ponerlas en práctica.
Hacia el futuro
Desde el Capítulo General celebrado en enero de 2005, cuando fue elegido el P. Álvaro Corcuera, L.C. como director general, hemos procurado guiar la Legión de Cristo y el Regnum Christi manteniéndonos fieles a todo lo que hemos recibido de Dios y ha sido aprobado por la Iglesia. Reconocemos con humilde gratitud las bendiciones y frutos que el Señor nos ha concedido hasta ahora y asumimos la responsabilidad de profundizar en la comprensión de nuestra historia, carisma y espiritualidad.
Afrontamos el futuro con esperanza, seguros de que nuestras vidas se apoyan únicamente en Dios. Confiamos plenamente en Él y en la omnipotencia de su amor que, como dice san Pablo, «hace concurrir todas las cosas para el bien de los que le aman» (Rm 8, 28). Sabemos que en este camino contaremos con la asistencia del Espíritu Santo y con la guía materna de la Iglesia.
Nuestro objetivo, como individuos y como institución, es amar a Cristo, vivir su Evangelio y extender por el mundo su Reino de paz y de amor. Somos conscientes de que, para lograr esto, necesitamos una constante renovación, personal y comunitaria, en fidelidad a la tradición de la vida consagrada, con el fin de servir mejor a la Iglesia y a la sociedad. Este último periodo nos ha ayudado a reflexionar sobre nuestra identidad y misión y, al mismo tiempo, nos ha impulsado a revisar, con humildad y sencillez, diversos aspectos de nuestra vida institucional.
Estamos decididos, entre otras cosas, a:
--seguir buscando la reconciliación y el encuentro con quienes han sufrido,
--hacer la verdad sobre nuestra historia,
--continuar ofreciendo seguridad, sobre todo para menores de edad, en nuestras instituciones y actividades, tanto en ambientes como en procedimientos,
--crecer en un espíritu de servicio desinteresado a la Iglesia y a las personas,
--colaborar mejor con todos los pastores y con otras instituciones dentro de la Iglesia,
--mejorar nuestra comunicación,
--seguir velando por la aplicación de los controles y procedimientos administrativos a todos los niveles y seguir actuando un adecuado rendimiento de cuentas,
--redoblar nuestro empeño en la misión de ofrecer el Evangelio de Jesucristo al mayor número posible de hombres,
--y, sobre todo, buscar la santidad de vida con renovado esfuerzo de la mano de la Iglesia.
Conclusión
No podemos terminar este comunicado sin agradecer a los miles de legionarios, consagrados, consagradas y todos los miembros del Regnum Christi que con profunda generosidad han entregado y entregan sus vidas a Dios en el servicio de la Iglesia y de la sociedad, así como a aquellos que colaboran en los centros y obras de apostolado. Gracias a ellos y a su labor, podemos decir que Jesucristo es hoy más conocido y amado en este mundo. Asimismo, expresamos nuestra gratitud a cada una de las personas que, en todo momento, nos han sostenido con su fe, sus oraciones y su sufrimiento, unido al de Cristo.
Firmamos este comunicado hoy, día 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor. Que Él nos conceda, por intercesión de su Madre, la Santísima Virgen María, la gracia de profundizar en el misterio del Amor de Dios hecho hombre y de vivirlo y transmitirlo con renovado fervor.
P. Álvaro Corcuera, L.C., director general
P. Luis Garza, L.C., vicario general
P. Francisco Mateos, L.C., consejero general
P. Michael Ryan, L.C., consejero general
P. Joseph Burtka, L.C., consejero general
P. Evaristo Sada, L.C., secretario general
P. José Cárdenas, L.C., director territorial de Chile y Argentina
P. José Manuel Otaolaurruchi, L.C., director territorial de Venezuela y Colombia
P. Manuel Aromir, L.C., director territorial de Brasil
P. Rodolfo Mayagoitia, L.C., director territorial de México y Centroamérica
P. Leonardo Núñez, L.C., director territorial de Monterrey
P. Scott Reilly, L.C., director territorial de Atlanta
P. Julio Martí, L.C., director territorial de Nueva York
P. Jesús María Delgado, L.C., director territorial de España
P. Jacobo Muñoz, L.C., director territorial de Francia e Irlanda
P. Sylvester Heereman, L.C., director territorial de Alemania y centro Europa

jueves, 25 de marzo de 2010

Benedicto XVI: FRENTE AL ESCÁNDALO DE LOS CURAS PEDERASTAS (y III)

4. (…) Sólo examinando cuidadosamente los numerosos elementos que han dado lugar a la crisis actual es posible efectuar un diagnóstico claro de las causas y encontrar las soluciones eficaces. Ciertamente, entre los factores que han contribuido a ella, podemos enumerar: los procedimientos inadecuados para determinar la idoneidad de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa, la insuficiente formación humana, moral, intelectual y espiritual en los seminarios y noviciados, la tendencia de la sociedad a favorecer al clero y otras figuras de autoridad y una preocupación fuera de lugar por el buen nombre de la Iglesia y por evitar escándalos cuyo resultado fue la falta de aplicación de las penas canónicas en vigor y de la salvaguardia de la dignidad de cada persona. Es necesaria una acción urgente para contrarrestar estos factores, que han tenido consecuencias tan trágicas para la vida de las víctimas y sus familias y han obscurecido tanto la luz del Evangelio, como no lo habían hecho siglos de persecución.
7. A los sacerdotes y religiosos que han abusado de niños: (…) Al mismo tiempo, la justicia de Dios nos llama a dar cuenta de nuestras acciones sin ocultar nada. Admitid abiertamente vuestra culpa, someteos a las exigencias de la justicia (debéis responder ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos), pero no desesperéis de la misericordia de Dios.
10. A los sacerdotes y religiosos de Irlanda: (…) Sé que muchos estáis decepcionados, desconcertados y encolerizados por la manera en que algunos de vuestros superiores abordaron esas cuestiones.
11. A mis hermanos, los obispos: No se puede negar que algunos de vosotros y de vuestros predecesores han fracasado, a veces lamentablemente, a la hora de aplicar las normas, codificadas desde hace largo tiempo, del derecho canónico sobre los delitos de abusos de niños.
Les exige:
Además de aplicar plenamente las normas del derecho canónico concernientes a los casos de abusos de niños, seguid cooperando con las autoridades civiles en el ámbito de su competencia. (…) El pueblo de Irlanda, con razón, espera que seáis hombres de Dios, que seáis santos, que viváis con sencillez, y busquéis día tras día la conversión personal.
(Benedicto XVI, Carta pastoral a los católicos de Irlanda, 19-III-2010)

Un diagnóstico muy completo en pocas palabras. El cual ha tocado todas las causas, en especial una gran error que ha hecho un dañó tan inmenso, que el Papa no ha dudado en compararlo y describirlo como que: “han obscurecido tanto la luz del Evangelio, como no lo habían hecho siglos de persecución”.

El problema fue temer la reducción del número de católicos, y muy especialmente el de las vocaciones. Fue así como se abrió la puerta a cualquiera, el sacerdocio perdió su dignidad como forma de vida.

Su respuesta a los sacerdotes pederastas es contudente, y a la vez misericordiosa. Nos demuestra que el cristiano no huye de sus deberes con la justicia: debemos castigar al culpable (y someternos a ella en caso de serlo); pero también, después del castigo y la reparación (e incluso en medio de estos), se les ofrece y recuerda la misericordia.

El Papa reitera en varias ocasiones quiénes fueron los culpables del escándalo: los pederastas y las autoridades que lo ocultaron. Nadie puede negar que Benedicto XVI no está haciendo frente a los verdaderos culpables.

Gracias Señor por darnos un gran Papa.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Benedicto XVI: FRENTE AL ESCÁNDALO DE LOS CURAS PEDERASTAS (II)

Es triste ver como en mi país algunas personas por razones mezquinas, siguen el coro anticlerical y católico de cierto laicismo izquierdoso (y ojo que mis hermanos liberales también caen en esto). Esto es más grave cuando son parte de la élite gobernante, ver acá. Claro, puede leer sólo para informarse y comprobar lo que digo, no tiene necesidad de embasurarse.
Sigamos con la lectura del documento papal, y luego nuestros humildes comentarios.
2. Por mi parte, teniendo en cuenta la gravedad de estos delitos y la respuesta a menudo inadecuada que han recibido por parte de las autoridades eclesiásticas de vuestro país, he decidido escribir esta carta pastoral para expresaros mi cercanía, y proponeros un camino de curación, renovación y reparación.
(…) Mientras os enfrentáis a los retos de este momento, os pido que recordéis la "roca de la que fuisteis tallados" (Isaías 51, 1). Reflexionad sobre la generosa y a menudo heroica contribución ofrecida a la Iglesia y a la humanidad por generaciones de hombres y mujeres irlandeses, y haced que de esa reflexión brote el impulso para un honesto examen de conciencia personal y para un sólido programa de renovación de la Iglesia y el individuo.
4. El cambio social ha sido muy veloz y a menudo ha repercutido adversamente en la tradicional adhesión de las personas a las enseñanzas y valores católicos. Asimismo, las prácticas sacramentales y devocionales que sustentan la fe y la hacen crecer, como la confesión frecuente, la oración diaria y los retiros anuales se dejaron, con frecuencia, de lado.
(Benedicto XVI, Carta pastoral a los católicos de Irlanda, 19-III-2010)


“Un camino de curación, renovación y reparación.” Es el camino que todos cuando pecamos debemos transitar. Curarnos del pecado, y por tanto: no vivir enfermos, no vivir con el peligro de volver a caer. Ser renovados para tener más fuerzas para hacer el bien y evitar el mal. Reparar el mal hecho por medio de una vida mortificada sin pensar en los pecados cometidos, sólo seguir a Cristo crucificado.

Gracias Señor porque Benedicto ha reconocido los errores del pasado por parte de la Iglesia, y desea REPARAR Y RENOVAR; basado en nuestra maravillosa herencia bimilenaria. No ha hecho escándalo, porque el pecado está en nuestra humanidad, porque las cifras son ínfimas (0,07% de los curas han estado inmersos), y porque es parte (TERRIBLEMENTE TRISTE) de nuestra condición limitada y libérrima.

Es sencillo, las fórmulas son las mismas: no abandonar la vida de piedad, y que este inspire la caridad y bondad diaria.

martes, 23 de marzo de 2010

Benedicto XVI: FRENTE AL ESCÁNDALO DE LOS CURAS PEDERASTAS (I)


1. Queridos hermanos y hermanas de la Iglesia en Irlanda: os escribo con gran preocupación como Pastor de la Iglesia universal. Al igual que vosotros estoy profundamente consternado por las noticias concernientes al abuso de niños y jóvenes indefensos por parte de miembros de la Iglesia en Irlanda, especialmente sacerdotes y religiosos. Comparto la desazón y el sentimiento de traición que muchos de vosotros experimentaron al enterarse de esos actos pecaminosos y criminales y del modo en que fueron afrontados por las autoridades de la Iglesia en Irlanda. (Benedicto XVI, Carta pastoral a los católicos de Irlanda, 19-III-2010)

Gracias Señor porque nuestro santo padre ha condenado y atacado desde un principio estos nuevos crímenes, que dañan a las víctimas (que por ser “contra niños indefensos” el crimen se hace más abominable) y a la Iglesia Católica. Sus palabras son claras: HA HABIDO UNA FALTA GRAVE, NO SÓLO EN EL PECADO-DELITO, SINO EN EL PECADO-DELITO DEL OCULTAMIENTO POR PARTE DE LAS AUTORIDADES DE LA IGLESIA. No se quedó con condenar el delito, sino que ha denunciado lo que más daño causa a la Iglesia: el silencio cómplice; y ha señalado que los que causaron el daño deben responder ante la justicia, pero sin olvidar que serán perdonados por Dios después de su arrepentimiento, penitencia y reparación. Porque no se odia al pecador sino al pecado. No será fácil, pero Benedicto ha enfrentado el problema de la manera más sabia y cristiana.

Santo Padre: !ESTOY ORGULLOSO DE TENERLO COMO PAPA, CUENTE CON MIS ORACIONES Y FIDELIDAD!

sábado, 13 de marzo de 2010

Otro escándalo de pederastia entre curas católicos

Triste, demasiado triste este nuevo caso. Mi impresión es que la Iglesia lo ha ocultado siempre por no generar daño en los fieles, lo cual ha sido peor... por el daño a las víctimas y el poco castigo a los criminales. Ahora observo un cambio, espero que sea así y no haya desvíos, o castigos a medias. Ojos abiertos, y denuncia precisa (autoridades civiles, obispo, Santa Sede) en el Estado y la Iglesia, y de no ser escuchado por el Estado y la Jerarquía de la Iglesia, ir a los medios. No nos queda otra.
ESTO ES INTOLERABLE, porque es más grave en el caso de la Iglesia, por su prédica de amor y moralidad.
Claro, los protestantes, los ateos, los laicistas, y en general: todo el que odio a los católicos, se dará banquete. A mí no me afecta en mi fe, los curas son humanos y no están exentos del pecado. Lo que si exijo como católico, denuncia y castigo. JAMÁS TAPAR ESTO, COMO SE HACÍA EN EL PASADO.
Y siempre: debemos rezar por las víctimas y los curas que han caído en tan terrible pecado y crimen. Eso sí, presos y que paguen su condena.

domingo, 28 de febrero de 2010

El caso de Marcial Maciel Degollado y los Legionarios de Cristo

Me ha gustado esta posición en relación a esta terrible polémica.
No debe repetirse
RAFAEL ARRÁIZ LUCCA

EL NACIONAL - Domingo 21 de Febrero de 2010 Opinión/11

Voy a referirles una historia estremecedora, la del fundador de Los Legionarios de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel Degollado, fallecido en enero de 2008. Al final del artículo comprenderán por qué me asomo en el abismo de un tema tan doloroso y escabroso. Desde que supe de las denuncias sobre pederastia que recaían sobre Maciel, busqué todo lo escrito sobre el tema.
Entre los libros publicados, el de Fernando M. González, Los Legionarios de Cristo: testimonios y documentos inéditos (Tusquets, España, 2006), me ha parecido el que ofrece mejores fuentes, aunque los de Martínez de Velasco y Jason Berry, en coautoría con Gerald Renner, del National Catholic Reporter, también son muy útiles para entender la magnitud de esta tragedia. La documentación sobre los delitos de Maciel en materia de pederastia es tan contundente y suficiente que condujo a que Juan Pablo II autorizara al cardenal Ratzinger a aceptar las evidencias en 2004, separó al cura de su ministerio y lo redujo a la penitencia, dada su avanzada edad.
Para entonces, después de las denuncias presentadas en 1998, ya Wojtila había afirmado que era "una guía para la juventud", distinción que ha debido producirles náuseas a las víctimas. Las primeras denuncias datan de 1959, pero fueron desestimadas en su gravedad por la jerarquía eclesiástica mexicana. Vinieron otras, pero también fueron dejadas de lado, siempre con el argumento según el cual era mejor tolerar la sodomía padecida por unos pocos infantes, que la ventilación pública de estos casos, que conllevarían a la perdida de la fe de multitudes.
El tiempo ha demostrado que era un argumento equivocado, y este es el punto que me lleva a escribir sobre esto. Veamos en frío el resultado: varias decenas de niños y adolescentes padecieron a Maciel, quien durante décadas no pudo sustraerse de su patología sino que, por el contrario, mientras sus superiores eclesiásticos subestimaban las denuncias, él cometía sus fechorías sexuales. Cuando Juan Pablo II tomó la decisión de abrir la investigación, ya era imposible obviarla.
No se hizo a tiempo, y ahora lo que va apareciendo es peor. La propia organización religiosa ha tenido que admitir que Maciel tuvo, al menos, una hija. Tres reclamaciones más de paternidad cursan en los tribunales, según la prensa española. En diciembre pasado, la institución que fundó tuvo que admitir que el libro El salterio de mis días, firmado por Maciel como suyo, es un plagio hasta de 80% de sus páginas del libro de El salterio de mis horas, de Luis Lucia Lucia, fallecido en 1943.
También, se admite que el sacerdote era adicto a la morfina y el demerol. ¿Todo este catálogo de horrores que va emergiendo invalida su obra religiosa? ¿En qué medida la institución que fundó es cómplice de estas atrocidades? El tema es complejo. La obra educativa de Los Legionarios de Cristo en el mundo es enorme y positiva. ¿Puede un hombre con una seria psicopatología, que perjudicó hondamente al prójimo con sus delitos, construir una obra de bien? Pues, los hechos demuestran que sí. Lo que sí no puede ocurrir más es que la Iglesia Católica desatienda denuncias fundamentadas, y prefiera proteger a sus ministros del escarnio público, que entregar a la justicia civil a los sacerdotes que incurren en delitos graves. Esta última opción, la que se adoptó hasta 2004 con Maciel, es la peor. Ratzinger ha dicho que tiene plena conciencia de la "suciedad que hay en la Iglesia" y se espera de él una actitud proactiva en este particular. En marzo se espera un veredicto del Vaticano.

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