martes, 16 de marzo de 2010

Influencias en la juventud de Karol Wojtyla: Jan Tyranoswski. Leyendo la biografía de Juan Pablo II de Weigel (VIII)

Jan Tyranoswski un sastre laico que había hecho voto de castidad, y vivía según un programa diario de oración y meditación; Karol lo conoció en una reunión de la parroquia de San Estanislao de Kostka en Debniki llevada por los padres salesianos, que luego debió ser dejada la formación en manos de Tyranoswski debido a las redadas en 1941 de la Gestapo. Así nació el Rosario Viviente, grupo que se reunía cada tercer domingo de mes en pleno; y que buscaba la dirección espiritual de hombres jóvenes. La práctica de la presencia de Dios, debería conducir a una vida de intenso servicio a los demás. Los miembros se comprometían a una vida de intensa oración y ayuda mutua en todas las circunstancias vitales. Tyranowski representaba una única combinación laica de santidad personal y fervor apostólico. (…) Introdujo a Karol en las enseñanzas de San Juan de la Cruz. En medio de la locura de la ocupación, la imitación de Cristo a través del complejo despojarse de toda seguridad mundana para rendirse a la misericordiosa voluntad de Dios haría mella en la imaginación de Karol Wojtyla. Con el tiempo se convertiría en la característica más distintiva de su propia condición de discípulo. (Weigel, George; 1999, Biografía de Juan Pablo II. Testigo de la esperanza, Pp. 93-97).
El personaje de Tyranowski me ha inspirado desde que supe de su existencia, por sentirme identificado con su espiritualidad solitaria como la mía. La que he llevado desde los noventa. Sólo depende de mi voluntad, no de exigencias de un grupo religioso. Me preocupa cierta soledad en este camino, sólo contigo y algunos curas y la misa semanal. Sólo mis lecturas y la vida de piedad, y este constante hablar contigo me mantiene en un camino que sólo Tú y más nadie me puede señalar las metas y adaptaciones. Señor, ayúdame a mejorar, y a ser santo sin tener grupo. Pienso en esta frase Señor “la imitación de Cristo a través del complejo despojarse de toda seguridad mundana para rendirse a la misericordiosa voluntad de Dios”, cuánta verdad en la realidad que vivo en este país que parece ocupado por unos locos tal como lo estuvo Polonia. Donde la muerte es un peligro permanente con los altos niveles de inseguridad. Estamos en tus manos Señor, concédenos Tu gracia y Amor.

lunes, 15 de marzo de 2010

Influencias en la juventud de Karol Wojtyla: visión mariana y del trabajo. Leyendo la biografía de Juan Pablo II de Weigel (VII)



Al iniciarse el año de 1942 la Universidad Jagelloniana, con una desafiante intento de supervivencia, se había reconstituido y funcionaba en la clandestinidad con cinco facultades, incluyendo los departamentos que operaran antes de la guerra. Durante los tres años de existencia clandestina de la universidad, 136 profesores se arriesgarían a una muerte inmediata al impartir clases a 800 estudiantes (incluido Karol Wojtyla), a menudo por las noches en casas privadas.
De 1941 a 1944 trabajó como obrero en la empresa química Solvay en una cantera. Aprendió que el trabajo no era un castigo por el pecado original.
Karol Wojtyla llegaría a apreciar de un modo nuevo la piedad mariana que desde tiempos atrás caracterizaba el catolicismo polaco. (…) Leyó la obras de San Luis Grignon de Monfort, del que aprendería que “la verdadera devoción mariana” se centraba siempre en Cristo. María fue la primera discípula; de hecho, el decreto de María (“Hágase en mí según Tú palabra”, Lc 1, 38) y su papel excepcional en la Encarnación del Hijo de Dios haría posible que otros fueran discípulos. Ser discípulo de Cristo significaba ser como María: estar dispuesto a entregarse totalmente a la voluntad de Dios.
(…)El trabajo con todos sus rigores y privaciones, era una participación en la creatividad de Dios, ya que aquél incidía en la mismísima esencia del ser humano como criatura a la que Dios había otorgado el dominio sobre la Tierra.
(…) Los animales actúan; sólo las personas trabajan. Trabajamos porque amamos, a nuestras familias, nuestros hijos, a todos aquellos por quienes trabajamos y que dependen de nuestro trabajo.
(
Weigel, George; 1999, Biografía de Juan Pablo II. Testigo de la esperanza, Pp. 87, 91).
Recuerdo que estas enseñanzas sobre el trabajo las aprendí del Opus Dei en los noventa, leyendo biografías de San Josemaría. Señor, has que mi trabajo agotador y que me quita tiempo para lo que más me gusta laboralmente, lo aceptes como cruz para la felicidad de los míos.
Imágenes: Universidad Jagelloniana y Wojtyla obrero.

domingo, 14 de marzo de 2010

Influencias en la juventud de Karol Wojtyla. Leyendo la biografía de Juan Pablo II de Weigel (VI)

Influencia del poeta romántico polaco Cyprian Kamil Norwid (1821-1883): “un hombre nace en este planeta para dar testimonio de la verdad (…) Cristo había guiado al hombre para salir del reino de la fatalidad e internarse en el reino de la libertad”. La poesía de Norwid (ver imagen) constituía un esfuerzo por la explorar la verdad de las cosas a través del arte, y un deliberado rechazo de la noción del arte por el arte.

Influencia de Miezcylaw Kotlarczyk, profesor de historia y director de un grupo de teatro al cual se incorporó Karol. Kotlarczyk en Wadowice. Era un profundo cristiano, el teatro era un medio de perfección y de transmitir la palabra de Dios.
Para Karol había empezado a pensar en el poder de la palabra para transformar la historia a pesar de los enormes obstáculos materiales.
(Weigel, George; 1999, Biografía de Juan Pablo II. Testigo de la esperanza, P. 63, 65, 66).

sábado, 13 de marzo de 2010

Otro escándalo de pederastia entre curas católicos

Triste, demasiado triste este nuevo caso. Mi impresión es que la Iglesia lo ha ocultado siempre por no generar daño en los fieles, lo cual ha sido peor... por el daño a las víctimas y el poco castigo a los criminales. Ahora observo un cambio, espero que sea así y no haya desvíos, o castigos a medias. Ojos abiertos, y denuncia precisa (autoridades civiles, obispo, Santa Sede) en el Estado y la Iglesia, y de no ser escuchado por el Estado y la Jerarquía de la Iglesia, ir a los medios. No nos queda otra.
ESTO ES INTOLERABLE, porque es más grave en el caso de la Iglesia, por su prédica de amor y moralidad.
Claro, los protestantes, los ateos, los laicistas, y en general: todo el que odio a los católicos, se dará banquete. A mí no me afecta en mi fe, los curas son humanos y no están exentos del pecado. Lo que si exijo como católico, denuncia y castigo. JAMÁS TAPAR ESTO, COMO SE HACÍA EN EL PASADO.
Y siempre: debemos rezar por las víctimas y los curas que han caído en tan terrible pecado y crimen. Eso sí, presos y que paguen su condena.

viernes, 12 de marzo de 2010

Messori: muchos paralelismos conmigo, en lo relativo a la fe

No me gusta estar copiando las noticias de ZENIT, pero este personaje es sumamente interesante; y representa una influencia sobre mí.
Messori, ser católicos hoy
El periodista habla de sí mismo al público romano
ROMA, martes 9 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Creyente y al mismo tiempo inconformista, el escritor y periodista
católico Vittorio Messori se casó con el evangelio porque, sencillamente, era inevitable. Lo explicó él mismo con ocasión, el pasado 26 de febrero, de uno de los llamados “Viernes de Propaganda”, serie de encuentros temáticos con conocidos autores, organizada en Roma por la Libreria Editrice Vaticana.
Presentando la nueva edición de la obra Cosas de la vita, el último de los cuatro volúmenes propuestos por la casa editorial – junto a Pensar la historia; El desafío de la fe y Emporio Católico –, Messori ha relatado las razones de su fe, a pesar de todo el peso que la razón tuvo en su formación.
Nacido en Sassuolo, y licenciado en Turín con Alessandro Galante Garrone (“que no me perdonó haberme hecho catolico”), pupilo de Norberto Bobbio (“el papa del laicismo puro”), tras el descubrimiento de la fe en los años universitarios, Messori dedicó su actividad literaria a la búsqueda de la verdad del Evangelio. Con más de un millón de ejemplares vendidos en Italia, el primero de sus libros, Hipótesis sobre Jesús, ha sido traducido a decenas de idiomas y aún ahora reeditado.
Muchos otros best seller internacionales se suceden con el tiempo. Baste recordar el libro entrevista con los últimos dos Pontífices: Informe sobre la fe, con el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, y Cruzando el umbral de la esperanza, con Juan Pablo II.
Obras a las que se añaden los volúmenes reeditados por la Sugarco, que recogen todo lo que Vittorio Messori publicó entre 1987 y 1992 en Vivaio, columna publicada por Avvenire y para cuyo título el periodista se inspiró en Giovanni Papini, el cual, antes de morir, quería reunir en un libro los apuntes que no había podido desarrollar por la disminución de sus energías y de su tiempo. En la columna, Messori examinaba la actualidad para encuadrarla en una perspectiva de fe que pudiera explicarla: “Juzgo las ideas de todos – solía decir –. No juzgo la vida de nadie”.
Un periodo, el de Vivaio, “que mi mujer – narra el periodista – recuerda como una pesadilla, porque las cartas eran de papel y llegaban tantas que una vez el cartero amenazó con dimitir o iniciar una huelga, porque no quería tener que llevar dos sacos en lugar de uno. El compromiso, también gracias a ella, fue con todo el de responder a todos, y cuando la columna se suspendió, recibí miles de cartas de lectores desesperados”.
Un éxito editorial debido a la capacidad de Messori de captar las dudas y las preguntas de muchos católicos y también de muchos ateos. Por otro lado, “el ateo es un creyente – explica –, se quema y hace lo posible por demostrar que Dios no existe”. Aún más, “el ateo siempre corre el riesgo de la conversión”, mientras que él, agnóstico, no tenía nada “contra” la religión: “Era una subcultura de la que, sencillamente, no me ocupaba”.
De formación anticlerical, “a la manera emiliana” (de la Emilia Romagna, región italiana, n.d.t.), la primera persona con la que Messori en 1976 tuvo que dar cuenta de su “iluminación” es su madre: “L'è roba da pret”, explicaba la mujer a sus amigas, no sin “vergüenza”. Muchos se sorprenden del Messori religioso, y sin embargo ¿dónde estaba la utilidad para el escritor? “No me convenía ser católico. Se trataba de empezar desde cero. Se trataba de una verdadera violencia a la que intenté resistir, pero, ya se sabe, el hombre propone y Dios dispone. Así me rendí a la evidencia”.
Messori estaba tan completamente ayuno de cosas sagradas que “para buscar la parroquia – explica – a la que pertenecía mi casa, recurrí a las páginas amarillas”. Desde entonces se abrió camino hasta convertirse en incómodo, en políticamente incorrecto. Un episodio para todos: “A mitad de los años 70, salir con un libro como el mío significaba como mucho terminar en la estantería secundaria de las Paulinas. En el mostrados estaban en cambio el manual del buen sindicalista y el Jesús revolucionario”, lo que los sacerdotes proponían a las personas “que pedían, en cambio, el pan”.
Nadie se preguntaba sobre los orígenes de la fe. Al contrario, el debate volvía sobre sus cosecuencias y, por tanto, se preguntaba cómo afrontar los problemas económicos a la luz del evangelio. Como apologeta, Messori pretendió en cambio explicar los motivos de creer. “La apologética es un don de Dios, como la razón, de la que no hay que renegar. En el fondo, el último paso de la razón está precisamente en comprender que muchas cosas la superan”.

jueves, 11 de marzo de 2010

¿Qué pasa en Nigeria? Mártires cristianos del siglo XXI


Mi sentida condolencia va también a las víctimas de la atroz violencia que ensangrienta a Nigeria y que no se ha detenido siquiera ante niños indefensos. Una vez más repito con ánimo dolorido, que la violencia no resuelve los conflictos, sino sólo acrecienta sus trágicas consecuencias. Hago un llamamiento a cuantos en el país tienen responsabilidades civiles y religiosas, para que trabajen por la seguridad y la convivencia pacífica de toda la población. Expreso finalmente ni cercanía a los pastores y a los fieles nigerianos y rezo para que, fuertes y firmes en la esperanza, sean testigos auténticos de reconciliación.

(Benedicto XVI, Audiencia General, 10-III-2010).

martes, 9 de marzo de 2010

Influencias en la juventud de Karol Wojtyla. Leyendo la biografía de Juan Pablo II de Weigel (V)


El gran poeta polaco Adam Mickiewicz describía a los judíos como “hermanos mayores” en la fe, y la experiencia de JPII en Wadowice en sus palabras fue verlos rezando en sábado, teniendo la certeza de que rezaban al mismo Dios.
Otra gran influencia de su niñez y adolescencia fue el peregrinar al santuario mariano de Kalwaria a 10 kms de su pueblo.

(...) El capitán Karol Wojtyla le enseñó la constancia en la oración, la lectura de la Biblia y el rezo del rosario. Y muy especialmente que “la Iglesia es algo más que una institución visible!. La vida en la fe es más una conversión interior que exterior.

(Weigel, George; 1999, Biografía de Juan Pablo II. Testigo de la esperanza, Pp. 48-49, y 56).

Imagen del excelente blog de nuestra amiga Ludmila.

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